sábado, 16 de agosto de 2008

Una carta muy especial...


Hay días en los que las instrucciones dadas a Jehosafat en su momento, resultan muy literales para mi: “Tomen su posición, esténse quietos y vean la salvación de Jehová a favor de ustedes.” (2 Crónicas 20:17) .
Suelo decir en broma, pero es cierto, que tengo días malos y otros peores….y estos vienen siendo de los peores…y todo intento de ponerle ganas…se queda ahí…porque simplemente no puedo hacer nada de lo que quisiera. Y no queda otra que hacerle caso a este cansado barro y quedarme quieta…completamente quieta…lo cual es terrible!!!. Tampoco puedo hacer mucho que digamos…pero aunque sea preparar una tarjetita con un texto o responder algún mail…NADA!
Y ni qué hablar de leer…los brazos se están luciendo como elementos decorativos nomás!...no quieren sostener nada! Ni las revistas que son tan livianas….

Así es que se acentúa la lucha con los pensamientos por tratar de mantenerlos enfocados en las cosas que no se ven y ayuden a amortiguar un poquito el dolor tan fuerte. Nunca voy a terminar de dar gracias de poder tener en audio tanto alimento espiritual que ayudan sobremanera cuando las fuerzas físicas no alcanzan siquiera para leer.

Pero también los buenos recuerdos se convierten en un refugio cálido al que acudir cuando arrecia la tempestad. Uno de esos recuerdos amados es una carta que años atrás me escribió Lira (Álef Guímel). Para entonces hacía unos dos años que había enfermado y fueron tiempos sumamente duros, adaptarse a las nuevas circunstancias, sabiendo que no podría alcanzar una meta ansiada… resultaba igual o peor que la enfermedad en sí.
Había servido de precursora regular unos años, tuve que dejarlo por otros problemas graves de salud (siempre la mala salud fue una prueba constante). Luego, llevaba a Damita en brazos como compañerita en el precursorado auxilar, y cuando parecía que ya podría retomar el regular, con el anhelo de servir algún día los tres como familia en este servicio (mi esposo estuvo en el servicio de tiempo completo unos 12 años, incluso prec.especial)…enfermé con toda esta historia.

A pesar del buen ánimo que con la ayuda de Jehová sobrellevamos esto …creo que Lira percibió en algún momento lo que dice Proverbios 14:13: “Aun en la risa el corazón puede estar con dolor.”
Tal vez por eso le puso este título a este escrito que siempre me ha llenado de consuelo, además, ella conocía bien mis angustias. Estuve recordando sus palabras como parte de esta lucha mental por centrarse en lo positivo en medio del dolor, por eso quiero compartir esta carta …

A UNA MUCHACHA TRISTE QUE NO PUEDE CAMINAR

Para Nancy, con gratitud y amor.

¿Por qué con gratitud y amor?, te preguntarás. Porque tu prueba nos está enseñando mucho a todos, y eso nos hace bien. No sólo el que sufre en carne propia está a prueba, sino todos los que lo aman y se acercan a él, pues son tocados profundamente en sus convicciones y movidos a escudriñar su propio corazón y a preguntarse: -¿Cómo reaccionaría yo en las mismas circunstancias? ¿Sería capaz de sufrir así sin culpar a Dios?.

El barro se ablanda con agua. El barro humano se ablanda con lágrimas. No sólo el que las llora se hace más fácil de moldear en las manos del gran Alfarero, sino los que están a su alrededor también.

En un momento, casi inadvertidamente, la mano de hierro de la adversidad te arrebató algo amado y de gran precio: el precursorado, planeado con deleite. Eso te ha hecho llorar mucho. El gran Alfarero está contando cada lágrima que cae y hace más manipulable el barro sensible que pasa entre sus dedos de artífice.

El precursorado y la predicación en general son una respuesta al desafío de Satanás, pero no cubren todas las interrogantes que él hizo surgir. No le bastó, como en el caso de Job, despojar al hombre de sus cosas valiosas, en un salto vertiginoso de la riqueza a la pobreza. Exigió que fuera quebrantado físicamente, y que viera consumirse su vida con dolor. Si Dios le permitiera llevar adelante su ofensiva, él haría de todos nosotros un pueblo de adoradores postrados. Pero hay mucho trabajo que hacer y Dios nos mantiene en pie de lucha. Sin embargo, uno de cada tantos es aceptado por Dios para responder a la otra acusación específica del desafío:...”sírvete alargar tu mano y toca hasta su hueso y su carne, y verás si no te maldice en tu misma cara”. (Job 2: 5).

La integridad probada en esas circunstancias, es una sonora bofetada aplicada al rostro burlón del adversario.

Te entristece pensar que podrías estar caminando al sol, llamando a muchas puertas y cada tanto, viendo un rostro que se ilumina y responde al mensaje de Dios. En cambio ahora, es el rostro del Padre Celestial el que se ilumina por la respuesta exacta, sin retaceos ni rebeldías, que le estas dando a su enemigo.

Te duele que otros estén siempre ocupando tiempo y esfuerzos para ayudarte y no puedes retribuirlo. Job, sin duda se sentía igual, con su cuerpo herido, llagado y maloliente. Como un azote adicional, su esposa, que no lo abandonó ni le fue infiel, se convirtió en una herramienta de demolición cuando perdió la fe y lo incitó a la apostasía diciéndole: ¡“Maldice a Dios y muere!”.

Es probable que él también pensara que estaba muy endeudado con los que le servían. Pero, qué gratitud le debemos todos, en cada generación, por que proveyó una maravillosa historia, que hoy es parte de la Biblia y ayuda a millones a guardar integridad. Se sentirá muy feliz cuando lo sepa, al recibir su mayor galardón.

Job no veía lógica en lo que estaba sucediendo, y no conocía como nosotros, la disputa que había hecho surgir Satanás, cuestionando la capacidad del hombre para mantener integridad.
Su razonamiento humano podría haber sido: “Justamente ahora, cuando no tengo hijos vivos que me ayuden a cultivar la tierra, cuando el ganado ha caído en manos de los que me despojaron, cuando mis peones sufrirán escasez, porque los salteadores me han arrebatado las cosechas, encima de todo me enfermo, y no puedo dirigir yo mismo lo que hay que hacer para cambiar nuestra situación.” Pero, no eran las fuerzas y la habilidad de su cuerpo lacerado lo que se necesitaba. Jehová le devolvió lo perdido sin intervención humana.

Jonás tuvo que ser reprendido porque usó sus piernas para huir de la misión que le había sido encomendada. En otros casos, usar las piernas para escapar es meritorio, como al huir de Babilonia la Grande. A veces lo más difícil es dejarlas quietas, frenar sus ansias de andar, porque se les ha asignado la prueba dura de la invalidez.

Mas tarde, cuando saltes y corras gozosamente en los caminos del Paraíso, te acordaras con indescriptible emoción de estos días en que tu barro frágil y dolorido, lubricado con lágrimas, era moldeado lentamente entre los dedos magistrales del Alfarero eterno.

Álef Guímel
Noviembre de 1995
“Ramas y Nidos”
http://www.cuentosteocraticos.net/


Sigo emocionándome al releerla…y sigo pidiendo a Jehová que nos ayude a ser barro blando en sus manos, que Él nos moldée y ayude a servirle de toda alma, aún desde una cama, un diván de enfermedad.

Ya falta un día menos…

Gracias por estar allí y permitirme compartir estas cositas que borbotean por salir del corazón y expresarse…

Con amor fraternal…

Nancy

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Nancy.. algún día...en el nuevo Orden... tu y yo jugaremos a echarnos una "carrerita" para ver quien corre más rápido... primeramente Jehová.
Besos y abrazos con todo mi cariño.
La niña inquieta.

Mati de Barcelona dijo...

Nancy cariño, no encuentro papara expresar todo lo que siento en estos momentos. Podría decir que es rabia, tremendo odio por ese ser tan ruín y despreciable que es el culpable de tanto sufrimiento.
Es tan grande el amor y la ternura que siento por ti mi querida amiga, que hace que con más ganas (si cabe)de gracias a nuestro Dios Jehová que permite, que siervos fieles como tú y otros... (humanos imperfectos todos)en medio de tanto padecimiento, respondan al gran desafío. Jehová que es amor y misericordia debe de estar sufriendo al comprobar tu aguante y por lo que estás pasando querida mía, pero al mismo tiempo que regocijo tan grande debe de sentir su corazón. además eres para muchas hermanos un ejemplo de perseverancia y aguante y eso mi querida Nancy nos ayuda y nos anima a seguir, porque como tú bien dices "ya falta un día menos" pronto se cumpliran las palabras de Rev.21:3,4
Te quiero mucho cariño, ánimo mi querída hermana y amiga, siempre te llevo en el corazón y estás en mis oraciones.
Mati de Barcelona (España)

Anónimo dijo...

Gracias Nancita por todo el estímulo que recibimos de tu amorosa lealtad a Jehová. Nunca te rindas, seguiremos al lado tuyo, aún cuando estemos lejos. Existen muchos que recogemos tus palabras que depositas en el viento.

J.S.

Sara Elisa dijo...

Nancy: Tus palabras, la carta de Lira y unas palabras de unos hnos amigos me han ayudado en este momento a tomar una decisión importante. Necesitaba ver las cosas como las ve Jehová. Bueno, las veo así, pero parece que Jehová quiere que las comparta para que otros y otras también vean bien.
Gracias Nancy por ayudarme con tu actitud y mejorar así la mía.
Cuidense mucho vos y tu familia.

Anónimo dijo...

Queridisima Nancy, cuando leemos estas cosas es que uno se da cuenta de que pueblo tan maravilloso formamos parte, no solo por el estimulo de nuestros hermanos, sino ver que existen seres como tu que a pesar de la desgracia nos brindan aun el consuelo y el apoyo en momentos dificiles. Eres un ejemplo, eso no lo dudes, solo me alegra saber que falta poco para que todo esto acabe y podamos estar bajo la soberania de Jehova, que alegria sera eso para todos, pero en especial para personitas como Tú que lo necesitan para poder saltar de alegria, recibe un abrazo muy fuerte y que Jehova te siga bendiciendo....
zanahorya

NUMIR dijo...

22 DE AOSTO 08: DESPUES DE MUCHOS DIAS E RECUPERODO MI LUCIDES. PARA ENVIARTE MUCHISIMOS CARIÑOS , ABRI EL CORREO ELECTRNICO , IMPRIMIA LA CORRESPONDENCIA Y ME METIA A LA CAMA. YA VES ES DIFICIL DERRIBAR EL ARBOL CUANDO ES DURO EL TRONCO. AQUI ESTOY PREPARANDOME PARA SACARTE MAÑANA HACER NUETRA ACTIVIDAD , ME GUSTA QUE ERES PUNTUAL. OPORTUNA Y VAS SENTADA EQUILIBRANDO MI BICICLETA.