miércoles, 15 de abril de 2009

"Acompañándose con música en el corazón"


Hay cierta sensación que me envuelve, muy personal y difícil de describir, cada vez que cantamos un cántico en el Salón del Reino. No sé si serán los años que nos sensibilizan más o las circunstancias…o la suma de los dos…pero es muy bonito y profundo. Trataba de explicárselo a mi esposo, pero no pude, la emoción apretaba demasiado fuerte la garganta y no dejó salir a las palabras. Así es que veré si puedo escribirlo, de algún modo hay que expresarlo.

Nuestro Creador, que nos entiende a todos y escucha hasta nuestros gemidos no expresados, sabe bien las dificultades que cada uno de sus siervos sobrelleva día a día. Por eso es un estimulo grande el tan sólo ver a nuestros hermanos en las reuniones…tan sólo verlos…pues detrás de cada uno hay una historia de luchas y esfuerzos, arreglos y hasta sacrificios, tan sólo para estar presentes. Y nosotros no somos la excepción.

Son muy pocas las cuadras de casa hasta el Salón y no puedo ir más cómoda, recostada en la silla de ruedas - camita, disfrutando del aire libre y conversación risueña con la familia. Pero por más que ría de corazón y todo me resulte hermoso, el dolor de este cuerpo es permanente, y hasta ese breve recorrido lo aumenta y agota. Llego muy agotada y aturdida del dolor y a veces hasta me cuesta coordinar las ideas y tratar de conversar un poquito por lo embotada que quedo.Pero el gozo de haber llegado…de estar allí y ver a los hermanos…puede más y los abrazos y cariñosos saludos son curativos no sólo para el espíritu. Será por eso que el sabio dice “Un corazón que está gozoso hace bien como sanador” (“Hace bien al cuerpo”, dice una pequeña nota). (Proverbios 17:22). Aunque, si sólo dependiera del gozo de corazón…tendría que ser ultra saludable, jaja.

¿Qué tiene que ver todo esto con la emoción al cantar? Todo. Hasta que empieza el cántico…yo ya no puedo más, nadie lo sabe en ese momento, ni mi familia (y se están enterando ahora), porque me ven feliz...y lo estoy…sólo que este cuerpo no da más.Entonces, cuando estoy más exhausta…comienzan las notas del piano a dirigir los pensamientos a alabar a Jehová. Y de pronto todo está bien. Como una niña asustada que halla refugio y seguridad en los brazos de su padre, así siento que todo está bien. No sé cómo seguirá todo luego, sé que llegamos hasta allí, en ese momento estamos donde deberíamos estar, no sé siquiera cómo regresaremos, con qué fuerzas seguir y hasta pensamientos que se cruzan de vez en cuando, se les ocurre hacerse presentes entonces: “Si ahora estoy tan mal…¿cómo va a aguantar este cuerpo durante la gran tribulación?” Son pensamientos fugaces, que huyen ante el amor leal de Jehová, quien prometió no dejar a sus leales.

Es un torbellino de emociones y pensamientos, como mar agitado. El dolor desata tempestad…pero los cánticos traen la calma y devuelven la serenidad hasta al alma más agobiada y reseca. Y de pronto todo está bien. Es como si Jehová te dijera que no tienes de qué preocuparte, él se encargará como Padre amoroso de todo lo que surja en el camino. Sólo tienes que estar allí y dejar que Él te consuele y dé la paz que supera a todo pensamiento.Y te sientes tan pequeña y agradecida que se hace difícil cantar sin que la emoción no desborde por los ojos y alguna lagrimita se escapa (ahora sabes, hijita, por qué lloro).

Hablando de los cánticos, una vez se dijo que todo el programa de las reuniones es una dádiva de Jehová, un regalo de Él para nosotros. Pero los cánticos…son los momentos en que todos podemos darle algo a Él: nuestra alabanza.
Y como de cánticos estamos hablando, qué más apropiado que la poesía de hoy sea uno de ellos, este que nos confirma que


Jehová se interesa por nosotros
(1 Pedro 5:7)
Cántico 44

1. Dios se interesa en nosotros,
también nos conforta en verdad.
Cabellos nuestros bien cuenta él,
¿por qué preocuparnos, verdad?

2. Si vienen pruebas del mundo,
jamás hay que desesperar.
Si Dios no olvida a un gorrión,
tampoco nos olvidará.

3. Por toda la Tierra hoy día,
afligen a siervos de Dios.
Por estas pruebas refina él;
ayuda promete el Señor.

4. Su interés amoroso
con toda lealtad mostrará.
Si avanzamos sirviendo a Dios,
Jehová siempre nos cuidará.



“¿Por qué preocuparnos, verdad?”…¡qué amoroso Dios tenemos!.
Que siga dándonos las fuerzas cada día y nos ayude a usar nuestras vidas para alabarlo eternamente, y seguir "hablándose a sí mismos con salmos y alabanzas a Dios y canciones espirituales, cantando y acompañándose con música en el corazón a Jehová ".(Efesios 5:19)

Un abrazo muy fuerte en la distancia, con cariño fraternal
Nancy

9 comentarios:

Anónimo dijo...

CUANTA RAZÓN TENES, NANCY QUERIDA!!
ES ASÍ MISMO COMO VOS DECÍS,EL ESTAR EN EL SALON CON LOS HNOS ES UN BALSAMO, DA PAZ Y REGOCIJO.TE MANDO UN BESO ENORME, Y UN ABAZO CON TODO MI CARIÑO, YA FALTA POCO, FALTA TAN POCO...!!
TQM
SILVIA

Ann y Jac dijo...

Soy yo de nuevo Nancy, Annie, tienes razon en lo de las reuniones, hay veces que por la salud no hemos podido estar en el salon y las escuchamos por telefono pero en cuanto se acaba la reunion y se oye el bullicio de las voces de los hermanos y entonces nos despiden y cuelgan el telefono sentimos que nos quedamos sin algo, nos quedamos sin ver a nuestros hermanos y abrazarlos y reir o llorar con ellos como casi siempre pasa en cada reunion, entonces es una emocion la siguiente reunion donde todos se acercan a preguntar por que faltamos a la anterior y nos dejan ver que nos estranaron tanto como nosotros a ellos, ademas de la maravillosa informacion espiritual que recibimos las reuniones logran algo muy valioso y necesario, el calor humano de nuestros hermanos que solo podemos disfrutar si logramos entrar al salon del Reino y estar presente alli con ellos. Es asi como nuestro amor cristiano se fortalece y logramos cumplir lo que pidio Jesus en Juan 13:34.35, "Amarnos unos a otros.."
Annie

Rosa dijo...

Siento tus palabras como susurradas en mi oído Nancy, ¡qué bonito es conocer tus pensamientos más íntimos!

Este es mi deseo preciosa: que nuestro Dios siga acariciándote y llevándote de la mano para siempre.

Con mucho cariño, tu amiga

Yolanda dijo...

Así es mi querida Nancyta, en muchas ocasiones, también en el momento de cantar, han rodado lágrimas... y casi siempre con el Cántico 212 "Gracias Jehová", me llena de una emoción indescriptible.. mi madre lo cantaba muy lindo..y siempre pienso en ella, cuando podamos juntas volverlo a cantar..

Bendiciones mi hermanita, un día a la vez,

Con amor,

Yoli

JULLY dijo...

Querida Nancy, amadisima hermana y amiga, siempre tocas las fibras mas íntimas de mi corazón, has descripto lo que yo sentía cuando estaba muy enferma, aunque mi cuerpo era un solo lamento , mi corazón saltaba de gozo, y más al estar en el salón con los hermanos queridos de muchos años cantandole a mi querido padre Jehová, y mi hijo al lado con su voz potente y a la vez afinada, y sintiendo esa sensación de que el espiritu nos está dando las fuerzas que necesitamos,en este momento ,al recordar esos momentos tan especiales mis ojos se llenan de lágrimas y te digo que sí sé lo que sientes y es que es algo que no podemos expresar ( bueno, yo no puedo ) pero vos lo haces a la perfección.No quiero decir que ahora no alabo a Jehová con el cántico, sino que es otra cosa.
Se hace realidad lo que dice
Heb 10: 24,25.Sigamos alabando y disfrutando de la compañia de nuestros hermanos, esperando porque como vos decis ,Falta un dia menos, muchos besos y que Jehová siga bendiciendo. chauuu.

Anónimo dijo...

Gracias por compartir tus sentimientos con nosotros. Eres una fuente de estímulo para todos.

Rops.

Débora dijo...

Mi queridisima Nancyta, pusiste en letras mil sentimientos que sin miedo a equibocarme, compartimos todos los que entonamos canticos de alabanza a Jehová. El estar a tiempo para ello siempre ha sido muy importante para mi, recuerdo cuando un hermano comparo la reunion a una invitación de Jehova para una comida, si un alto dignatario humano nos la hiciera, llegariamos con retraso a los entrantes, seguro que no, entonces ¿como podriamos hacerlo en la mesa de Jehová?
Y es bien cierto ,el inicio del cantico es como una puerta a un lugar muy especial, que se cierra, dejando fuera todo lo ajeno a nuestro amado Dios y Padre de tiernas misericordias.
Un Tierno e intenso abrazo, para ti, dales mis cariños a todas esas bellas personitas con que Jehová te ha bendecido. Tonyi.

catya dijo...

querida hermana nancy llevo bastante tiempo leyendote ,pero te leo eh tienes mi admiracion mira , hace 3 dias enterramos auna hermana tenia una enfermedad desde pequeña , poliomilitis , fue un gran ejemplo para todos nosotros , y la queriamos mucho siempre con su eterna sonrisa sentada en su silla de ruedas acompañandonos en la reuniones en la aprte de atras del salon cuanto la echaremos de menos, pero ella ya no sufre y si soy digna de pasar al nuevo orden le dare un gran apreton en la resurrecion , antes de irse le dije cuanto la queria , ella sabia de como la amabamos los hermanos cuidate mucho nancy cuidate si tienes hiportiroidismo , es muy chungo como decimos por aca en españa , yo lo se estoy operada de hiportiroidismo un besote muy grande tu hermana española catya

Anónimo dijo...

Hola Hermana Nancy, kiero decirle que me gusta mucho su pagina, la verdad, no la he leido toda, pero empese por ver las fotos y postales, y me encantaron muchisimo, eh leido muy poco de su enfermedad, y al verla en las fotos asi, me da fuerzas para seguir sirviendole a Jehová, la verdad no soy todavia bautizada, pero ya en esta asamblea primeramente Jehová lo hare, me gustaria platicar personalmente con usted, le dejo mi correo para que me agregue en sus contactos, pues me gustaria tambien que me diera unas clasesitas de como hace todas esas maravillas de fotos, jajaja, bueno, cuidese muchisimo y que Jehová la bendiga siempre.

mi correo electronico es: guzman_0305@hotmail.com