viernes, 25 de junio de 2010

"Como los días de un árbol..."

“Llegará a ser como un árbol plantado al lado de corrientes de agua, que da su propio fruto en su estación y cuyo follaje no se marchita, y todo lo que haga tendrá éxito.” (Salmo 1:3)
¿De quien dice eso el salmista?....de quien se ´deleita en la ley de Jehová, y día y noche lee en su ley en voz baja.´ (Salmo 1:2)
Sí, cuánto tenemos que agradecer que esas corrientes de agua de la verdad fluyan tan abundantemente y nos conserven vivos y renovados por dentro, sin importar la aridez del desierto de estos días previos al Paraíso anhelado.
Siempre recuerdo a los hermanos que están privados de su libertad por mantener integridad, pienso en ellos y sus familias y oro que Jehová les supla lo necesario para cada día y fortaleza para aguantar.
Ellos de manera particular son refrescados y sostenidos por los dichos de Jehová y su ley, privados de reunirse con sus hermanos, son como árboles en tierra árida que profundizan sus raíces en busca de aguas subterráneas…esas aguas que ellos almacenaron en tiempo favorable mediante el estudio y hoy los sustentan.

Días atrás Damita nos comentaba datos muy interesantes que se mencionaron en una clase de Arqueología, sobre árboles milenarios y los métodos de datación científica para conocer su edad. Y como un eco desde lo antiguo resonaron las palabras registradas por Isaías:. . .”Porque como los días de un árbol serán los días de mi pueblo”(Isaías 65:22)
Qué garantía tan alentadora, en especial cuando nos sentimos sólo una mecha de lino que humea, que lucha por mantener viva su tenue llamita.

Buscando información sobre los árboles, encontré algunos datos curiosos, como este:
“El árbol más aislado del mundo era la famosa acacia del Ténere, en el Desierto del Sahara, a más de 400 km de los árboles más cercanos. Fue destrozada por un conductor ebrio en 1973.
Durante el invierno de 1938 a 1939 se cavó un pozo cerca del árbol y se encontró que sus raíces alcanzaban un manto freático ubicado entre 33 y 36 metros de profundidad.” (Wikipedia)

¡Pobre arbolito! Era el único árbol en 400 km a la redonda, en medio de la nada…y ¡zas!...¡un camión se lo llevó por delante!
Bueno, dejando de lado el nefasto fin de la acacia, es de destacar cómo se mantenía con vida, hundiendo sus raíces entre 33 y 36 metros hasta alcanzar el agua subterránea.

Y con nosotros pasa algo similar….cuanto más áridas y duras las circunstancias en que estemos plantados, más debemos profundizar en la riqueza y sabiduría de Jehová para mantenernos vivos y renovados por dentro.Así, es que “no nos rendimos; más bien, aunque el hombre que somos exteriormente se vaya desgastando, ciertamente el hombre que somos interiormente va renovándose de día en día.” (2 Corintios 4:16)

Hablando de desgaste, llevo días luchado con una infección en la garganta y tos, (sobre que no tengo fuerzas para toser). A eso se suma la hipertensión que no cede pese a los medicamentos; casi no puedo dormir ni descansar por unas molestias terribles en las piernas y muchas cositas más que me tienen como plantita marchita…pero sólo por fuera…por dentro, seguimos barnizando los pensamientos con la paz que Jehová da.

Hoy estoy un poquito mejor que ayer, así es que ya empecé a tejer alguito, voy a tratar de hacer un ponchito como el que tejí anteriormente pero no para mi, quienes lo vieron preguntaron si no lo hacía para vender…así es que ...ya tengo trabajo!, jeje. Mientras tejo escucho el audio de las revistas, cánticos, etc, para seguir nutriendo las raíces en mi pequeña parcela.
Y ya que hoy de árboles hablamos, nada más oportuno para regalarles que este bello y profundo poema:


Árbol

Quiero ser como el árbol que acepta su destino
y admite la prudencia de apegarse a su predio.
No me arrastra la huída constante del camino;
me hago firme ante en viento para vencer su asedio.

Del mundo, que es inhóspito como un desierto raso,
veo venir caminantes con expresión sombría,
y mi sombra se alarga alfombrando sus pasos,
y enguantando la garra sudorosa del día.

Mi corteza, curtida de intemperie y aguante,
vibra con la pureza de una savia muy viva,
al dar extravertido en la sombra abundante
lo que se forja a oscuras, en la raíz cautiva.

El árbol siempre espera lo que trae el camino;
es dádiva altruista, sin reservas en la entrega.
Si hay bulla y oropeles en el solar vecino,
él restringe su impulso y a su tierra se apega.

Con pocos elementos se modeló mi historia
que ha superado todo lo que pude anhelar:
Dios, la Biblia, una senda sin fracaso ni gloria,
muchas manos amigas y un rincón para orar.

Con unas pocas cosas tengo mis credenciales:
mi fecha de bautismo, mis libros subrayados,
la simiente esparcida sobre muchos eriales,
y un nombre en los registros del pueblo dedicado.

Mi título más alto me lo dio el Dios que alabo
cuando a su antiguo pleito me llamó por testigo;
desde entonces defiendo de oprobio y menoscabo
la honra indisputable de mi supremo amigo.

Sin recorrer el mundo ni dispersar mi fuerza,
en mi estar rutinario encontré mi lugar.
Mi pelo está agrisado, mi frente ya no es tersa,
mas, corazón adentro, brota el gozo de dar.

Quiero ser como el árbol que afirma mientras crece
su inalterable gesto de bondad imparcial,
y en su sencillo ciclo se prodiga y florece,
como parte integrante del paisaje habitual.

Álef Guímel
(Del libro “Reflexiones de un Guijarro”)



Un abrazo muy fuerte, con inmenso cariño, de este arbolito plantado muy cerca de ustedes….

2 comentarios:

Débora dijo...

Gracias por ser y estar, la llegada de tus mensajes es como el fresco rocio matinal, bien podrias usar esos ratitos de animo en mil y una cosa, pero tu nos haces regalo de tus cariños a tus amigos.La ilustración del arbol, nos recuerda que es en tiempo favorable que debemos atesorar el agua que nos permitira sostenernos firmes cuando vengan las dificultades, si nuestras raices son debiles y cortas, mal podrian aguantar los aridos dias que a todos de una u otra forma nos tocara pasar.
Espero que esa antipatica tos, ya tome billete de ida y te deje de molestar.Un abrazo de tu amiga y hna Tonyi.

carmenma dijo...

Pues sí, en el comentario anterior extrañé sus palabras, porque fueron muy pocas, aunque la prosa de la hermana Lira es bella, pero como dice ud, habrá días que solo es de estar quietos y ver la salvación de Jehová, aquí durante el fin de semana hubo una noticia fuerte en la que fallecieron varias personas inocentes y nos dá más evidencia de lo cerca que estamos del fin...Ese texto de salmo, fue el primer comentario que le tocó a un amigo mío durante su servicio en Betel...En la adoración matutina. Su compañero de cuarto, un misionero con muchos años de experiencia le ayudó a prepararlo y él habló en torno de un árbol llamado el Pino de piñas erizadas, que se caracteriza por soportar cambios bruscos de temperatura y continuar aferrándose a la existencia gracias a sus raíces, calculan que habrá algunos que tienen 4000 años de antiguedad, así podemos llegar a ser nosotros si nos aferramos a la esperanza y el amor que Jehová nos dá...Muchos abrazos...