jueves, 16 de febrero de 2012

Tarde de Haiku


Me alegra saber que muchos hermanos y amigos se sumaron a la inquietud de aprender a escribir Haiku, poema japonés ancestral que retrata imágenes en palabras, en sólo 17 sílabas (Ver http://paginasdenancy.blogspot.com/2012/01/aprendiendo-haiku.html )
Muchos los están enviando a mi correo, algunos los dejan aquí, en los comentarios y otros en sus sitios personales.

Ayer estuve leyendo esas obras de arte que van surgiendo en forma de Haiku, quise responder los mensajes pero estaba muy agobiada y sin fuerzas, el calor nos está aplastando (pero no me quejo, el invierno es peor). Como había caído un fuerte chaparrón y las nubes se dispersaron rápidamente, aproveché para sentarme un ratito en el patio cuando caía la tarde. Llevé un cuaderno y lapicera en mano, con la intención de escribir algo. Lulita vino presurosa a echarse a los pies.
Allí, recostada en una reposera, miraba al árbol de paltas del vecino, que sobresale por lejos sobre la tapia. Estaba quietito, ni una hoja se movía, parecía que todo el viento se había ido a otra parte. Y así surgió el 3° Haiku:


Me quedé disfrutando de los detalles del jardín de mamá. Aunque lo tiene bien regado y cuidado, el sol abrasador chamuscó algunas flores, las Chinitas quedaron descoloridas, al igual que algunas Hortensias. Parecía que se habían quedado esperando un poco más de lluvia. Traté de expresarlo así:


De pronto, a una, como si se hubieran puesto de acuerdo para comenzar el coro, los coyuyos empezaron a cantar, ya caía la tarde, la luz del sol era tenue. Su canto era como un anticipo del tiempo en que domina la luna. Y escribí esto:



Mirando al cielo, al lado de la Palta, comenzó a brillar fuerte una estrella, la noche iba ganando el espacio y cambiaba su traje de azul a negro.
Valiéndome de un recurso poético llamado Sinalefa (Cuando una palabra termina en vocal o en /y/ y la siguiente palabra empieza en vocal, en /y/ con sonido de vocal o en /h/ muda, se produce una fusión de las dos sílabas, por lo que para el cómputo de sílabas poéticas, se contará una menos de las que tiene gramaticales); escribí el último haiku de la tarde:




Luego regresé a mi camita, el ventilador sólo removía el aire caliente. Pero estaba contenta. Disfruté de esa tarde de Haiku. Por eso te lo dejo aquí, de regalo...

Por si acaso no puedan leerse bien las tarjetas, los dejo copiados aquí:

Haiku 3:

Quietud del árbol:
se ha ido el viento
detrás del cerro.
Haiku 4:

El sol bravío
sin color dejó la flor.
Seca, espera...

Haiku 5:

 Coyuyos cantan
al caer la tarde: a
la luna llaman.

Haiku 6:

Lucesita azul
prendida en la noche
un diamante es.




3 comentarios:

carmenma dijo...

Ahh bien inspirada verdad? Escribir no es lo mío...pero intenté, también ultimamente trato de detenerme en la creación de Jehová porque a veces de tanto ajetreo se nos olvida y pasamos por alto toda la belleza de la que podemos disfrutar...Muy bien hecho, acá también hace calor...Cuídese. Con Amor cristiano...

lolaselianto@gmail.com dijo...

Hola mi estimada Nancy , solo decirte que te apreciamos y amamos muchisimo , no se que ocurre que no se aciva el envio Un beso santo cielo de hermanita (Loli )

Débora dijo...

Preciosos, son como retales chiquitos, pero con intenso color en el gran patchwork de tu inspiración. Un abrazo envuelto en besitos. Tonyi