martes, 27 de noviembre de 2012

Recordando Asambleas...


 
Cuantos recuerdos y emociones quedaron flotando en el aire a raíz del estudio de La Atalaya del fin de semana pasado: “Jehová congrega a un pueblo feliz”. Lo conversamos en familia, evocando sentimientos que destellan en el tiempo, le  hace bien al corazón y a la fe, “ver” de nuevo esas instantáneas grabadas en el álbum de nuestra memoria teocrática.
Algunas preguntas de los párrafos fueron como detonantes para que esas memorias desbordaran de las brillantes ánforas que los contienen.
Por ejemplo el párrafo 10 pregunta:
 
- ¿Qué asambleas guarda con especial cariño en la memoria, y por qué?
 
Son muchísimas, mencionando sólo algunas: la asamblea de circuito que tuvimos en el invierno de 1975 en la vecina ciudad de Santiago del Estero, yo tenía 10 años y fui una de los 62 hermanos que nos bautizamos en ese frío día de Julio. Calentaron el agua de la piscina y nos esperaban con abrigo y café caliente al salir de ella.
Los hermanos que nos dieron alojamiento tenían una humilde casita a las afueras de la ciudad, fueron tan amorosos…guardo con cariño el cuidado abnegado que nos dispensaron, dándonos la mejor parte de su casa, haciendo pan casero calentito para el desayuno o al regreso de la jornada, compartiendo cálidas conversaciones alrededor un brasero que ardía sin cesar. Nunca olvidaremos todo su amor. Ésa marca del verdadero cristiano, el amor en acción.
 
Otra asamblea querida fue la que tuvimos en el verano de 1986 en la provincia de Córdoba, a unos 550 km de aquí. Ése año se celebraron en el país cuatro grandes asambleas: “Mantenedores de Integridad”, con una asistencia combinada de 97.736.  En Córdoba fuimos más de 25.000 asistentes. Fue maravilloso ver a esa multitud congregada para adorar a Jehová, aprender más de él y disfrutar de trabajar junto a cientos de voluntarios, como lo hice en cada asamblea mientras pude.
Los hermanos de Plataforma se esmeraron en preparar una Biblia abierta gigantesca desde donde se dieron los discursos, era preciosa.
Hablando de quienes asistieron La Atalaya hizo este comentario:
“Fue una ocasión gozosa para ellos tener a casi 600 hermanos procedentes de otros 19 países y de cinco continentes reunirse con ellos. También les alegró saber que de los 97.736 que asistieron, unos 40.000 eran personas recién interesadas en la verdad. (Salmo 122:1.)”
*** w86 1/11 pág. 10 Asambleas sobresalientes en Argentina ***
 
Fue lo más cercano a una Asamblea Internacional que podré estar de este lado del paraíso (por la salud).
 
Un capítulo aparte entre las amadas asambleas están las que celebramos durante la proscripción de nuestra obra en el país. Anhelábamos tanto reunirnos juntos, ver a otros hermanos más que los del pequeño grupito al que veíamos semanalmente y pasar tiempo juntos intercambiando estímulo en los intervalos…era especialmente refrescante en esas circunstancias.
Gracias a Jehová pudimos ir a asambleas en países limítrofes, en nuestro caso a Paraguay y a Brasil. Reunirnos libremente allí, conocer tantas experiencias de los hermanos locales, viajar con los hermanos durante varios días…fue un maravilloso oasis en medio de ese tiempo de restricciones aquí.
 
Hay una asamblea especial, reciente, que me envuelve de recuerdos, emociones y sensaciones…aunque no tuve el privilegio de estar presente: la Asamblea Internacional de 2009 en Chile, a la que asistieron Waldo  Damita. ¿Raro, no? No haber estado y sentir como si hubiera ido.  ¡Cuánto anhelé esa asamblea! Y la disfruté, a pesar de la distancia y la ausencia. Como saben, un requisito para poder ser parte de la delegación de un país, es tener buena salud (para poder seguir el paso de todo el itinerario sin retrasar al grupo). Yo estaba muy mal para entonces. Incluso pospuse hasta luego de la asamblea un tratamiento delicado que requería internación para que la familia no se fuera más preocupada.

Recuerdo que buscaba en Google la ubicación del estadio donde se celebró, la del alojamiento donde estaba la familia, sus teléfonos allí, los puse en contacto con amigos entrañables de Chile a los que ansiaba abrazar personalmente…pero estuve allí…mi corazón, pensamiento y oraciones estaban allí…hasta canté con ellos y lloré con ellos cuando presentaron el primer disco con Coro y Orquesta…con ese cántico 89, el 111, el 134…¡cuánta emoción y honda gratitud! Damita grabó esos momentos en video para mostrármelos…¡y sigo llorando cada vez que los veo!...¡qué maravilloso es el pueblo de Jehová, esta bendita hermandad mundial que tanto amamos!
 
 
¡¡Ahhhhhhh!! (suspiro)…regresando al artículo de La Atalaya, la pregunta a los párrafos 15 y 16 dice:
 
- ¿Qué sacrificios ha tenido que hacer usted para asistir a las asambleas? ¿Por qué valió la pena?
 
Parece que siempre hubo que hacer sacrificios, de distinto tipo, por una cosa u otra nunca fue fácil asistir, principalmente por la salud, aún desde niña, con esas crisis de asma siempre presentes y otros males.
Cuando enfermé con toda la mochila de ayes actuales, mis padres compraron una silla playera, para que pudiera estar acostada en las asambleas, no podía estar sentada (aún ahora es doloroso y fatiga). Así es que, aparte del esfuerzo personal, fue mucho sacrificio para la familia llevarme, buscar un lugar apropiado, hablar con acomodadores para hacer un espacio suficiente para una camita (con su colchoncito ligero, sábanas y frazadas en invierno), trasladarme en silla de ruedas al lugar, recostarme y levantarme, dar la medicación continua.  Y desde hace 5 años se sumó el respirador, ponerlo en otra silla al lado y andar con los prolongadores de cables para enchufarlo. ¡Llevábamos tantas cosas que parecíamos músicos de alguna banda instalándose para tocar!
Bueno, en realidad, nos instalábamos para escuchar. ¡Y cuánto lo disfrutamos! A pesar del agotamiento, el dolor, de no poder hablar…esos momentos reunidos era lo que más necesitábamos para seguir aguantando…

Todo esfuerzo y sacrificio fue compensado con creces en bendiciones espirituales, gozo, paz y amor fraternal expresado y recibido.
 
Bueno, ya me extendí demasiado, quedan tantos sentimientos por recordar juntos, pero será para otro momento.
 
Gracias por acompañarme en este viaje hacia atrás en el tiempo...pero presente en los afectos...
 



7 comentarios:

JULLY. dijo...

Querida Nancy, qué alegría al leer tus experiencias, son casi igual a las mias. Te cuento , si me pidieras describir la Asamblea que más me emocionó , te diría: La de Mantenedores de Integridad, en ella yo me bauticé, hicimos un maravilloso viaje con mis queridos hermanos en autobús,( porque la distancia de Mendoza a Córdoba es considerable).
¡Qué bellos recuerdos!.Mi querida Nancy siento tanto no poder estar en comunicación como antes, me hacía mucho bien, ahora estoy en pleno brote de Fibromialgía.Te mando millones de besos,( tu amiga que te quiere)

Anónimo dijo...

Querida Hermana Nancy:que gusto es poder leer estos escritos suyos con el corazón...cuanto amor le tiene a nuestro Padre Jehová e su organización..a mi fue un regalo poder "conocerla" e poder leer lo que escribe...ademas de la distancia les envio mi amor cristiano...
claudia desde Brasil

Anónimo dijo...

Ya quedaron atrás los días en que parecía imposible que te pudieras recuperar, hoy doy gracias a Dios por saberte bastante recuperada y siempre activa en la obra.
Vez tras vez se evidencia como Jehová escucha las oraciones y cuida de sus fieles.
Siempre te recuerdo con mucho cariño, y aunque pase el tiempo sin que nos comuniquemos, no importa, te sigo llevando en mi corazón.
Dolça gavina

nilda dijo...

Hola Nancy Que bellos momentos has descritos y los esfuerzos por estar presente.Voy a buscar la Atalaya del 86 y leerla. De una asamblea me quedo grabado un drama donde salieron tantos soldados que rodeaban el parque creo que fue Victoria Divina. Y el drama de cuando Jerusalen fue sitiada y le quitaron todo a los que salian. Mis saludos y que sigas bien. Nilda Puerto Rico

Ivana Quiroga dijo...

Hola Nancy:Me encantò este estudio de La Atalaya, sobre todo porque a pesar de que todos de algùn modo hacemos hacemos sacrificios para asistir(algunos màs que otros, como vos)cuando se recuerda una asamblea nunca vienen a nuestra memoria los mismos en primer lugar,sino los buenos momentos vividos. Disfrutè mucho escuchando los lindos recuerdos de los hermanos,y tambièn leer los tuyos. Te quiero mucho.

Anónimo dijo...

Entrar en tu página, es para mi como entrar a un jardín encantado, donde se descubren nuevas flores de diversos tonos y fragancias. Ver petirrojos y colibríes revoloteando entre rosales y violetas. Todas ellas siendo regadas con mis emociones y las de mi amado Waldo a quién fundo en una abrazo fraterno, congelados en el tiempo hasta que, tocados por el dedo del Altísimo, volvamos a compartir nuestro beso santo.
Así sea...

Anónimo dijo...

Sra Nanci.Qtal.no soy TJ.pero estuve en River.en Bs.As.en Mantndrs deIntgrd.86..La felicito usted supo usar su tiempo en su condicion.no fuee mi caso lamentablemente.pero su experiencia hace pensar de que existe el Creador.y usted es leal.espero q este bien!.chau Sra Nanci