sábado, 7 de junio de 2014

Nostalgias anticipadas...



Hace unos días Damita estaba preparando en el piano una breve improvisación que tenía que presentar para una materia en el Conservatorio. ¿Quieren oírla?:


 
La filmé para recuerdo, en principio para Jaelita…pero también para mi, se avecinan tiempos de cambios en nuestras vidas, mudanza y preocupación por mis padres envejecidos. De más está decir que me lloré todo el artículo de estudio del fin de semana pasado (Cuidemos a nuestros mayores, w14 15/3 págs. 25-29 )

Tal vez el próximo fin de semana ya se lleven el piano a nuestra casita para que Damita pueda estudiar en sus momentos libres. Waldo y yo aún seguimos en casa de mis padres. Aunque es algo que estaba previsto, ya la nostalgia anda arremolinándose a mi alrededor, intuyendo desde ya ese espacio vacío, reteniendo ecos de notas flotando en el aire, recuerdos de una etapa en la vida de nuestra hija, de nuestra vida, de los momentos difíciles en los que oírla tocar me llenaba de paz…

Ahhh…no quiero lagrimear…será quizás que sé que también nos iremos, como el piano (y con él) de esta casa paterna, impregnada de recuerdos…
Para colmo, hoy mi mami me dijo que no quiere comprar más plantas. Era raro, sabiendo cuánto le gustan y el bien que le hacen. Le pregunté por qué esa decisión:

-Es que, ¿quien va cuidar de mis plantas cuando yo no esté?…¿quién se llevará mis macetas?, respondió…
 
Le dije que no se preocupe, que yo las cuidaría, que no deje de cuidar sus plantas porque eso le hace bien, que no deje de hacer ninguna de las cosas que le gustan…
 
Así es que ando nadando en medio de dos mares de emociones: uno de expectativas por quien llega…y otro por quienes tememos que partan…

La Atalaya que estudiamos (15/3/14, pág 29, párrafo 16), hablando sobre las emociones de los hijos que cuidan a sus padres envejecidos, dice:
“Un especialista en salud mental señala al respecto: “La mejor forma de afrontar cualquier sentimiento, sobre todo si nos hace sentir mal, es reconocer que lo tenemos y no culparnos por ello”.
 
Pues, bueno, siguiendo ese consejo, reconozco mi nostalgia y temores, sin perder la confianza en que Jehová no nos deja solos y nos da las fuerzas y sabiduría para afrontar momentos dolorosos.

Pero…Un día a la vez…"Nunca se inquieten acerca del día siguiente, porque el día siguiente tendrá sus propias inquietudes. Suficiente para cada día es su propia maldad.” (Mateo 6:34)
 
Por lo pronto disfruto de Hoy, que brilló el sol de nuevo, que pude terminar de tejer el ajuar gatuno a pesar de mis ojitos, (tienen que operarme de nuevo, de los dos);  que escuché y vi tocar Damita, que Lulita duerme en su camita a mi lado…que mi mami regó sus plantas…
 



1 comentario:

JULLY. dijo...

Mi amada amiga, no estés triste , cada cosa a su tiempo, y pensando en esa poesía que te dió nuestro hermano " Desvelos" pensé mucho en vos, siempre ( por no decir cada dia ) te recuerdo, te tengo en mi mente y en mi corazón, siempre pienso que hermoso será el dia que nos podamos abrazar ( bueno , ahora lo hacemos virtualmente), te mando un afectuoso abrazo , miles de besos y una hermosa flor muy perfumada y con un color intenso. cariños, chauuu.