lunes, 19 de mayo de 2014

Mi Mami e Hilda: Trifena y Trifosa - Entrevista

 
Este día de otoño se puso un pesado traje gris, salpicado de lluvia y con guantes frios. Esta lindo para quedarse calentitos a leer, o escribir. O contar historias, pero no ficticias, sino reales y cotidianas, de esas que, aunque haga frío y llueva afuera, dejan una lumbre cálida en el alma al evocarlas…
Así es que algunas cosas de estos días les voy a contar, anécdotas familiares y ejemplos de fe.
 
Mis padres están octogenarios (82 años) y su salud sigue decayendo. Mamá estaba usando un bastón de tres patas para ayudarse a caminar, pero ahora el médico le recomendó usar un andador, de esos que tienen un asiento para descansar durante la marcha. Le costó asimilar que precisa de estos elementos para andar, siempre fue tan hiperactiva y caminaba tan rápido que dejaba una estela de viento al pasar por el lado de uno…así es que les cuesta más, a ambos, aceptar y adaptarse a las nuevas circunstancias…y a uno también…es muy triste y doloroso ver marchitarse a los que amamos…
 
Pero siempre estamos tratando de hacerles ver el lado positivo: ahora mami puede moverse con más seguridad, lento pero más seguro. Y apenas mejoró un poco de una fuerte bronquitis, pidió un territorio alrededor de casa para predicar en los momentos en que puede.
 
Va con Hilda, otra “chica” que va acercándose a los 80 años, vive a la vuelta de casa y son compañeras de predicación con mi mami. Aunque a este paso, creo que van a prestarse el andador, ¡un rato cada una! Así es que ahora mamá ya puede sentarse y descansar mientras habla con el amo de casa y luego van despacito al siguiente hogar.
Físicamente es mucho esfuerzo, ¡pero regresa tan feliz y fulgurando con el espíritu!...son sus momentos de mayor felicidad: cuando predica.
 
Les tomé unas fotitos antes de salir al territorio uno de estos días, muchos les preguntan si son hermanas, a lo que responden que sí…pero espirituales. Lo cierto es que viéndolas a simple vista parecen hermanas carnales y ya les han puesto de sobrenombre “Las Mellizas”
 

 
Yo las llamo con cariño: Trifena y Trifosa.  En su carta a los Romanos, el apóstol Pablo envía estos saludos:
“Saluden a Trifena y a Trifosa, [mujeres] que están trabajando con ahínco en [el] Señor.” (Romanos 16:12)
 
Respecto a Trifena, la obra Perspicacia para comprender las Escrituras dice:
“Cristiana de la congregación de Roma a la que Pablo envía saludos en su carta y encomia por su solícita labor. (Ro 16:12.) Puede que Trifosa, junto a quien se la menciona, haya sido su hermana carnal, pues era frecuente que los miembros de la misma familia se llamaran por nombres derivados de la misma raíz, como sucede en este caso. Ambos nombres eran comunes entre las mujeres de la casa de César, pero no se especifica si estas dos mujeres pertenecían a ella. (Flp 4:22.)”
 . *** it-2 pág. 1159 Trifena ***
 
En la Reunión de Servicio de la semana pasada (semana del 12 de Mayo), Waldo tenía una asignación de 15 minutos, con el tema: A ella acudirán todas las naciones (Is. 2:2). Las instrucciones del Ministerio del Reino dicen: “Entreviste a dos publicadores, uno que lleve muchos años en la verdad y otro que sea relativamente nuevo. ¿Por qué les interesó la verdad?...” entre otras preguntas.
Fue muy animador ver y escuchar a nuestras Trifena y Trifosa actuales: mi mami, con 53 años en la verdad, e Hilda, con unos 7 años de bautizada.
¿Quieren verlas y oirlas?...Les dejo un video, de la entrevista que les hizo Waldo:
 
                  Video: Entrevista de Waldo a Mami e Hilda:
 
video

Aunque no estaba previsto, pero al terminar, un aplauso al unísono llenó el Salón.
Hilda sirve solita a Jehová en su familia, pero esa noche una nieta suya, Inti, fue a verla. Nos alegró muchísimo que nos acompañara y esperamos seguir viéndola junto a su abuelita:
 
 
  Con mis padres, Hilda y su nieta, Inti
 
 
Yo me quedé envuelta en sentimientos y recuerdos, llena de gratitud por el privilegio de tener a una mamá que sirvió con tanto amor a Jehová durante décadas, aún antes de que yo naciera, hasta ahora, que ya han llegado los días calamitosos de la vejez…pero ella sigue hallando deleite en la vida, más allá de sus innumerables limitaciones…su gozo, al igual que el nuestro…viene de Jehová…Él le da sentido a nuestras vidas…
 
Y también me quedé pensando en tantas Trifenas y Trifosas dispersas en todas las congregaciones del mundo, mujeres fieles que sirven con ahínco, superando todo tipo de obstáculos. Para ellas:
 
 
Trifena y Trifosa
 
Tú las ves en el Salón.
En su rostro se refleja el gozo del servicio fiel;
la paz de la Amistad Eterna que sostiene su espíritu,
aunque los años hayan marchitado su vigor juvenil.
 
Tú las ves recogiendo la mies.
Sus pasos cansados quizás buscan tu brazo por sostén,
o quizás un débil bastón apoya su frágil andar.
Sillas, andadores, bastones,
todo ayuda para no detener sus pies. 
 
Otras en cambio, no soportan el pesado traje de la vejez,
pero llevan penosas cargas que los ojos no ven.
Solas, o con sus familias,
jóvenes, o con cabellera de nieve.

Algo tienen en común por lo cual merecen tu encomio,
fraternal cariño y cuidado protector:
Son mujeres que trabajan con ahínco en la obra del Señor.
(Romanos 16:12)
 

Nancy
19-05-14
 
Mami: Nery Luna
 
 

 

domingo, 11 de mayo de 2014

Quinto mes...y Hojas de Otoño

 
Este Otoño es diferente. No sólo que esté resultando atípico con sus lluvias a destiempo, descargando toda el agua acumulada que el verano dejó sin caer cuando era su turno, compitiendo los grises en los días, con los dorados en las hojas que alfombran las veredas…
 
Es un Otoño especial, porque, a su vez, trae una Primavera encubierta para nosotros…Jaelita sigue creciendo, arrullada por los latidos de Damita, en su cunita acuosa y calentita, ajena a los vaivenes del clima y de los tiempos que vivimos…
Ustedes pidieron que compartiera como va creciendo y los detalles que voy tejiendo para la princesita que ya está pintando colores nuevos en nuestros días…así es que he aquí algunas fotos de su Mami y Jaelita en la pancita, ya entrando a su quinto mes de gestación:




Estoy aprendiendo a hacer vinchas o diademas para recién nacidas con cintas de raso, esta es la primera, ya aprenderé a hacerlo mejor con la práctica:




Al fin terminé de tejerle una pañoleta o mantita, es la primera vez que hago una, cuando nació Damita tenía tres que heredó de su prima así es que no fue preciso que se la tejiera. Como está tejida en cuadritos individuales llevó tiempo terminar los detalles, pero quedó bonita, es liviana porque Jehová mediante, nacerá en Primavera, en Octubre:

 Mantita





 Un recuerdo para Jaelita:

 
 Ya estoy empezando otro saquito, más pequeño, para los primeros días.

Parte Médico:
 
Estoy atrasada con todo lo que quisiera hacer. Ya llevo casi un mes sin poder recuperarme de la última infección respiratoria que dejó como secuelas más debilidad muscular y dificultad para hablar por la falta de aire. Hoy al fin pude comentar mejor en la reunión, con más voz y sin que se entrecortara.

Durante todo este fin de semana están haciéndome un estudio respiratorio en casa con otro aparato que registra el funcionamiento de los músculos y los niveles de oxígeno al dormir,(ese estudio se llama Polisomnografía con Oximetría nocturna). El lunes tengo que entregarlo al médico para que lo analicen y vean si es preciso modificar la presión de aire de mi respirador y hacer algún tratamiento extra.
 
 
Uno de estos días, mientras íbamos al médico, Waldo se detuvo y alzó una de las cientos de hojas que el otoño desparramó por doquier y me dijo:

- ¡Mirá que hermosa es! Me gusta el otoño. Yo ya estoy viviendo el otoño de mi vida…
 
Luego de coincidir en la belleza de la hoja y comentar sobre lo que nos gusta de esta estación, le dije:

- Bueno, si los días de nuestros años son ochenta, (Salmo 90:10), entonces tenemos que: los primeros veinte años son la Primavera de la vida; de veinte a cuarenta años sería el Verano….así es que realmente estamos en el Otoño de nuestros días (de cuarenta a sesenta años)….y esperemos que para el Invierno ya estemos en el Paraíso para vivir una Primavera eterna junto a la humanidad obediente, los resucitados y la Tierra restaurada…
 
Cada estación tiene su belleza, sus paisajes y colores, la variedad que enriquece nuestros días.
Y cada etapa de la vida también la tiene. Es curioso, pero al mismo tiempo que los ojos físicos de a poco van oscureciéndose, también va mejorando nuestra visión de la vida y vemos cosas que antes, en nuestra Primavera no veíamos, y ahora las entendemos y aprendemos a disfrutar y saborear cada detalle que quizás antes dimos por sentado. Como la belleza de una hojita de Otoño…


Hojas de Otoño

Corren de un lado a otro en su juego con el viento…
Caen, suben, se arremolinan, juegan,
y hasta pareciera que cantan…
Me gustan los sonidos de otoño:
las hojas murmuran bajo los pies cansados
y hacen que sea más suave el paso
al andar sobre su colchón crujiente y dorado.
 
Gracias Padre por estos días de otoño.
Tú también pintas en nuestras vidas
tonos dorados, brillantes, naranjas
y amarillos pincelando el alma…
 
Y gracias por el compañero que me has dado…
por las breves caminatas tomada de su mano…
por la certeza de un futuro eterno que vas
plasmando ante nuestros ojos,
bajo tu Reino ansiado…
 

Nancy
11-05-14