martes, 22 de noviembre de 2016

Días grises, lluvia y calma...



 No sé por qué de pronto los días grises y fríos no me resultan tan deprimentes como antes…
Es más (hablando bajito, aquí entre nosotros, sin que la lluvia escuche), hasta me atrevería a decir que ahora me gustan…
Es extraño, siendo como soy, como siempre me describí: 
“Soy una célula fotovoltaica”…funciono a Sol…lo necesito para seguir con ánimo…
Pero ahora hasta este día lluvioso, gris…¡y frío encima!…tan desubicado a esta altura del año por estas latitudes…hasta me atrevería a decir que me gusta…

Será porque ahora puedo ver las gotas saltando en las hojas del naranjo, deslizándose en los higos que están creciendo, realzando este verde en mi patio que amo tanto…
Será porque aunque el dolor no cede, este paisaje que me envuelve y que puedo disfrutar desde mis rincones, en la cama o en la silla…me trae tanta paz…aligera el peso que oprime cuerpo y mente…y derrama bálsamo que alivia las magulladuras…

Amo esta quietud…amo estar viva…no sólo porque respiro…amo estos regalos que Jehová ha puesto detrás de mis ventanas…son el aliciente para seguir, su abrazo que arrulla y calma…son un beso en la frente que serena y alivia todo lo que duele…

 El árbol de Palta (Aguacate)

Los higos creciendo, no se notan, pero están cubiertos de gotitas de lluvia ...

 Así...(hoja de higuera)

 Tres pequeñas naranjitas juntas, bañadas de lluvia:
 Hasta Lulita se animó a salir un ratito a ver la tarde lluviosa cuando calmó un poco


La Palmera en la vereda tiene unas flores enormes:



viernes, 11 de noviembre de 2016

Cuando todavía está oscuro…




No puedo dormir. Tampoco levantarme.
El día va extendiendo de a poco su luz,
empujando a la noche al otro lado del mundo.
Agujas punzándome entero.
No hay manera de acomodar el cuerpo.
Todo duele. Converso Contigo.
Estás siempre. Aun cuando todos duermen.

La mente se  calma al tratar de anclarla
a lo que de verdad importa.
Al tratar de ver desde Tu mirada excelsa.
No es fácil, mi barro dolorido
ahoga hasta el respiro.

Ha comenzado a cantar el viento,
las hojas de los árboles saben su canto,
son un coro que arrulla el pensamiento
y hasta pareciera que derrama ungüento
en las heridas ocultas del cuerpo.

Ya ha venido el Quetupí (*) a despertar
a todos los pájaros que anidan en el patio.
Da la voz de alarma y alborota las alas
de tantas aves que aún dormían,
que viven conmigo detrás del ventanal.

Iré a apagar las luces de afuera.
Amanece más temprano a esta altura del año.
Ya no creo que intente procurar algo de sueño.
Hay tantas detalles que quisiera hacer
para adornar este nido...

También como los pájaros desplegaré mis alas...
el día comienza...
Voy a abrir todas las ventanas...
no puedo perderme la belleza de este instante...
ya no me acuerdo de las agujas punzantes…
siguen ahí...pero el día me llama...
no me puedo quedar...
no quiero...


Nancy
11-11-16


(*) Quetupí o Benteveo común





lunes, 7 de noviembre de 2016

“No tendrá miedo siquiera de malas noticias"



“Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.”
Me gustó esa frase. Me está identificando ahora….por eso estoy aquí, en mi nuevo rincón, al lado de un ventanal, al comienzo de la madrugada, con la luz apagada para no despertar a Waldo, tratando de volver a hacer lo que extraño: escribir…

Me está costando retomar las riendas de esta nueva vida, de esta parte del camino que voy aprendiendo, de esta nueva rutina que aún no se estabiliza por múltiples razones, la mayoría ajenas a lo que yo pueda controlar.
Más que nada, no logro encontrar aún un tiempo (y fuerzas) para estar a solas con las emociones que van agolpándose antes que pueda ordenarlas en ideas y frases que expresen lo que siento. Parece una ironía pues  paso mucho tiempo sola, pero siempre hay tanto por hacer y las fuerzas son tan pocas, que, entre que hago una, ya no quedan fuerzas luego para hacer esto que disfruto tanto: tender este puente de letras y palabras entre mi corazón y quien se digna a leerme.

Sí, es verdad que el que escribe lo hace para sí, por esa necesidad y satisfacción de hacerlo, por ese pequeño placer de encontrase a sí mismo en lo que la palabra escrita plasma. Por esos momentos de intimidad con lo que se es por dentro.
Pero también es cierto el deseo de que lo expresado sirva de algo, de alguna manera, para hacer más leve el peso del que se detiene a leerlo.
Extraño eso…extraño esto…

Ha surgido una sombra que anda amenazando el que pueda seguir haciéndolo. Ojalá sea sólo una falsa alarma, un deterioro “natural” de la mente por del paso del tiempo…ojalá…

Suelo mencionar a “Mi única Neurona” en alusión al esfuerzo que supone pensar o hacer algo. Siempre lo atribuí al agotamiento general que tengo por las enfermedades que me desgarran, que hacen que hasta la más simple tarea sea pesada y canse…
Pero se han  ido multiplicando las situaciones en las que la mente anda fallando: serios olvidos, desorientación, la dificultad para asociar rostros y nombres, dificultad para expresarme al hablar, para nombrar objetos, cambiar la estructura de las oraciones, etc, etc.
Hace mucho que vengo así, pero ha empeorado mucho desde hace unos meses. Ojalá sea sólo el agotamiento y estrés.
Me están haciendo estudios cerebrales y en estos días me derivan a un especialista para una evaluación cognitiva, para ver si no hay rastros de una enfermedad que esté comenzado a robarme los recuerdos…
Así es que, por si acaso, tendré que apresurarme a escribir antes que me cueste más hacerlo u olvide lo que quería escribir (como suele pasarme).

Días atrás se sumaron dos malas noticias al historial clínico: el tumor benigno que tengo en el codo sigue creciendo y está comprimiendo el nervio cubital causando mucho dolor en el brazo, y varios síntomas más. El problema es que no me pueden operar para extraerlo por la Miastenia Gravis y mis lesiones vasculares, así es que el pronóstico es que perderé la mano izquierda, de a poco se irá marchitando hasta perder el movimiento. Ha sido un golpe duro. Ya voy asimilándolo.
También me están haciendo estudios en la rodilla izquierda que está completamente inflamada (parece tres rodillas juntas). Pero desde ya me dijo el cirujano que no me podrán operar, por la misma razón anterior.
Y entre tantas cosas…¡ahora tengo que usar bastón! Un trípode indicó el médico (aquí va un carita meneando la cabeza, cerrando los ojitos).
Ya lo tengo pero no me simpatiza. Le hice unos adornitos a crochet para que se vea menos deprimente. En fín…

Me acordé de un poema que dice en parte:

“Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!”

Sí, ésa es la actitud.  Bastón, silla de ruedas, respirador, mi camita de hospital….todo lo que sirva de ayuda para poder seguir viviendo y aguantando los contados días que le quedan al sistema…todo sirve…son sólo ayudas para seguir y no detenerse…ya llegamos…sólo un poquito más…

El Salmo 112:7 dice: “No tendrá miedo siquiera de malas noticias. Su corazón es constante, confiado en Jehová.”

Sobre este texto La Atalaya comentó: “Los que son justos a los ojos de Jehová no pueden escapar a los efectos de estas malas noticias, pero no se quedan paralizados por el miedo. “Su corazón es constante” y “no puede ser sacudido”. Miran al futuro con confianza, pues saben que el justo nuevo mundo de Dios está cerca. Y si sufren alguna desgracia en su vida, afrontan la situación mucho mejor que otros, pues se apoyan en Jehová.”
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre

Derramar el corazón en oración y meditar en esto nos ayuda a seguir asimilando lo que va surgiendo y a seguir adaptándonos a las circunstancias cambiantes que sobrellevamos.

Falta un día menos…no nos rindamos…no dejemos de luchar por lo que realmente importa: la aprobación y bendición de Jehová. Él nos dará las fuerzas. Él nos cuidará.







lunes, 10 de octubre de 2016

Poniéndonos un poco al día...




Hoy fue uno de esos días en los que sólo hay fuerzas para hacer…nada…
Encima el día gris y frío, en medio de una primavera que se disfrazaba de verano…hace que cueste más remar con este cuerpo que es puro dolor y cansancio…pero bueno…aquí estoy…aunque sea brevemente quiero dar señales de vida, este ha sido un largo, largo silencio y muchos escribieron preocupados por nosotros…gracias por el amor constante a pesar de no poder aparecer a menudo por aquí (y por ningún lado).

Es larguísima la lista de situaciones que complican cada día las cosas, más la salud deteriorada y con cosas nuevas que van apareciendo y, la suma de todas, me mantienen alejada de las letras, (y las tarjetas), que solía enviar y compartir, o poner aquí. Pero vamos a tratar de ponernos al día…

Gracias a Jehová podemos seguir haciendo nuestra casita, ya falta menos, detalles que se irán haciendo con el tiempo, al menos la parte gruesa del trabajo ya está. Me encanta cómo va quedando todo.
Solía tener un rincón donde pasaba la mayor parte del día, era “mi centro de operaciones”…pero ahora toda la casita tiene rincones que disfruto según el momento.

 Si el dolor paraliza y no me puedo levantar: mi camita al lado de un amplio ventanal de 2 metros que deja ver los árboles, retazos de cielo, las hojas bailando en el viento, los pájaros que llenan la vida con su canto…ahhh…son regalos de Jehová que ayudan a sobrellevar las espinas que duelen tanto…

Si puedo andar levantada y ayudar con la comida o algún quehacer: un ventanal, una reposera y una mesita en la cocina, son el lugar de descanso entre tarea y tarea para continuar.
Y si logro apartar un tiempo para leer en la pc o hacer alguna tarjeta, está mi rincón con el escritorio al lado de otra ventana, en el amplio dormitorio (adaptado para moverse en silla de ruedas si es necesario), que es dónde más tiempo estoy luego de las tareas de la mañana. Allí estoy, un rato en cama, un rato  recostada en la silla.

Hay que hacer de nuevo el jardín, recuperar la tierra luego de los trabajos de construcción…ahh…algún día espero pueda estar de nuevo llenos de flores, color…y la huerta que Waldo tanto ansía…
En realidad…hay tanto por hacer, tantas cositas que quisiera preparar: tejer las cortinas (sólo pude hacérselas para Jaelita), tapetes y adornos para la casa…pero suelo quedarme como el personaje del conocido poema “Ganastengo”: ´tanto desear hacer y nunca completar nada´, como dice en parte.
Pero en este caso no es por negligencia, sino porque los sueños y deseos de vivir no van al mismo ritmo que este cuerpo cansado y dolorido…

Aún así, gracias a Jehová, pudimos asistir los tres días de nuestra Asamblea Regional: “Seamos Leales a Jehová”…¡¡qué maravilla!!...¡¡y qué conmovedora!!...en algunas partes del programa, ¡creo que me deshidraté llorando! Impresionante Asamblea, cuánto trabajo del Esclavo Fiel y Discreto, cuanta gratitud por tanto esfuerzo, por tanto regalo maravilloso de Jehová que sabe lo que necesitamos y nos lo da tan abundantemente…¡Gracias Jehová!

Y muy agradecida también por poder estar en familia, aquí algunas fotitos:



Con sus bisabuelos, mis padres:
 
 Como verán Jaelita ya está grande, hace poco cumplió dos añitos, en la Asamblea aún no los tenía…pero cuánta atención prestaba a los videos que se mostraban en los discursos, sin duda, son maravillosas herramientas de enseñanza que captan hasta la atención de niñitos tan pequeños, de menos de dos años en ese momento:


 Aquí corriéndose un poco para poder ver mejor:


Waldo presentando un discurso:



A pesar que los días se hacen cada vez más difíciles a medida que transitamos este tramo final, Jehová siempre nos da consuelo y fortaleza de alguna manera para poder perseverar, como de seguro lo hace en el caso de cada uno de uds.

Que Jehová siga ayudándonos a todos a seguir adelante con la esperanza radiante, aguardándolo con aguante, mientras esperamos lo que no vemos (Romanos 8:25)…






domingo, 3 de julio de 2016

Mudanza...Sentimientos, Amigos, Fotos


Ya han pasado más de 3 meses desde que nos mudamos a nuestra casita. Ha sido  un tiempo de cambios y más cambios, un continuo ajustar de velas para aprovechar los vientos que se arremolinan sacudiendo emociones, costumbres, rutinas, paisajes, rincones…

Tengo medio abandonado el Blog y les debo respuestas a todos, lo siento, ya trataré de ir poniéndome un poco al día.
Este nuevo cambio de circunstancias me obliga a estar más tiempo levantada, y eso, indefectiblemente le pasa factura a mis limitadas fuerzas y salud. Pero puestos a la balanza, son tantas las cosas buenas y alegrías de estar aquí, que hacen que las cargas pesen un poco menos. Estamos contentos y agradecidos.

Les cuento un poco…
Jehová escuchó las oraciones y respondió, como siempre, con mucho más de lo pedimos o pensamos. Los días previos fueron de mucha angustia, temores, incertidumbre, en especial por el cuidado de mis padres, y por mis propias limitaciones para moverme y más aún, sobre cómo hacer una mudanza con tan pocas fuerzas, sin poder estar siquiera en pie mucho tiempo. Y sumado a eso, que estaría sola, sin Waldo en ese momento por sus duros horarios de trabajo justo en ese tiempo.

Pero Jehová, tal como un Padre amoroso cuida con ternura a sus pequeños, nos arropó con el amor y cuidado de los hermanos de nuestra nueva congregación y otros amigos que siempre están cuando es preciso, y finalmente, cuando llegó el día, hubo 23 hermanos haciendo todo lo que yo temía no se pudiera…y más aún. Pintaron la casita de un día para otro, literalmente. Hasta enfermera personal tuve, pues una de las hermanas lo es y en determinado momento, me pusieron en cama con el respirador mientras varias hermanas sacaban cosas de las cajas y bolsas y hasta ordenaron el placard hasta el más mínimo detalle.

Yo pensé que ese día estaría sola llorando por los rincones, mezcla de nostalgia e impotencia ante tanto por hacer…pero no…hacía mucho tiempo que no reía tanto como en ese día con las ocurrencias de los hermanos y comentarios jocosos mientras trabajan…Obviamente…era la respuesta de Jehová a tantas súplicas y ruegos…
No hay nada que pueda hacer o decir, que alcance a cubrir o expresar nuestra gratitud y amor a los hermanos…pero al menos, intenté expresarlos así, a cada uno de ellos:
      
Gracias por tu ayuda,
por tu tiempo y fuerzas,
por tu dar generoso
traducido en obras…
Por este nido blanco
en que dejaste tu huella…
Por ser parte de nuestra historia,
Por este amor fraterno:
No te olvidaremos jamás…

Con amor y gratitud
Nancy y Waldo
25 y 26 de Marzo de 2016

Algunas fotos de esos días: viernes 25, día de pintura, y sábado 26 de Marzo, la mudanza:

Lijando paredes y pintando, Dana, incondicional y un matrimonio muy Amado:


La parte más dificil, mover un antiguo modular, macizo y pesado:

 Mis papis con Paola y Julio, ella, amiga y enfermera personal ese día:


Parte del "Staff" de Mudanza:




 Aún estamos a media construcción, pero hoy, por primera vez desde que estamos aquí, tuvimos el privilegio de que se hiciera una salida congregacional a predicar:





Mientras tanto, Jaelita sigue creciendo, hermosa. Tuvimos Asamblea de Circuito el fin de semana pasado, los chicos se tomaron estas fotos:



 Lulita se va acostumbrado de a poco a su nuevo hogar y a la presencia de Pelusa y Blanquita, las gatitas de Damy. Aquí, buscando el calor de la estufa en este frío invierno:



Ahora tengo un nuevo rincón, al lado de un ventanal, lleno de luz, hago un cosa y descanso, y así...despacio se llega lejos...gracias por acompañarnos en cada tramo del camino...







lunes, 18 de abril de 2016

Cartas por Entregar: Norita






        Esta lluvia que no cesa me obliga a quedarme más quieta en mi rincón y se arremolinan los recuerdos y añoranzas por los amigos que no están, por los abrazos postergados hasta la resurrección.
Y evoca que escriba otra Carta por Entregar, esta vez para mi:


Querida Norita:

La lluvia detrás de mi ventana es música de fondo mientras te escribo. Esta es una carta pendiente desde hace mucho ya, pero no lo graba que el sentimiento aturdido por tu ausencia  lograra acomodar las ideas e hilvanar las palabras.
Hace más de un año que te dormiste, tu cuerpito agotado por un mieloma múltiple (*), terminó sucumbiendo en esa lucha desigual: la muerte se impuso sobre tu voluntad de acero, pero no sobre tu fe y esperanza…

          ¡Hay tantas cosas que quisiera contarte…tendremos mucho para ponernos al día cuando despiertes! Estamos viviendo otra etapa de cambios, finalmente pudimos mudarnos a nuestra casita, arriba construimos para Damita, Jael y Ezequiel, y abajo quedamos con Waldo y Lulita, nuestra gatita de ya casi 14 años. Aún nos falta mucho por hacer, pero ya estamos aquí. ¡Cuánto quisiéramos que nos visitaras, tú que fuiste más que hermana espiritual, una Mamá del corazón que tanto nos cuidó y arropó cuando fuimos a Buenos Aires por  ayuda médica y aún en la distancia…¡cuánto extrañamos tu voz en el teléfono y tus recomendaciones para cualquier dolor, tus consejos, tu sabiduría, tu cariño…!
          Waldo encontró una carta que le escribiste, lloró al releerla y la guardó como lo que es: un tesoro amado…

Estos días el otoño se vistió de gris y lluvia, y hoy está demasiado fresco para mi gusto. Por la mudanza, aún no encuentro cosas básicas que necesito para cada día, ni ropa de abrigo, pero dejé a mano la Ruana (**)  tejida que te compraste en Jujuy, me la llevaste de regalo un día al Hospital una de las veces que estuve internada allá. Yo estaba tan hinchada para entonces por las dosis altas de corticoides, que toda mi ropa no me quedaba…y me llevaste tu ruana de regalo para abrigarme el alma…¡cuánto apreciamos ese gesto!

La nostalgia me tiene a mal traer todo este tiempo. Imágenes, recuerdos, afectos, amigos que no están…se agolpan todos en mi mente y el corazón se estruja…
Sé que no sabrás nada de esta carta, ni mis sentimientos, hasta que despiertes en el Paraíso ansiado e inminente. Esta es otra carta por entregar entonces… sólo quería que supieras que no dejamos de amarte aunque duermas por ahora, que no dejamos de recordarte, que nos haces falta, que cambiaron nuestras circunstancias, nuestra casa y mi rincón no es el mismo ahora…pero el amor y gratitud no cambian…

Cuando despiertes sabrás que hoy sentía frío, pero me envolví con tu ruana, y es como si tú misma me abrazaras, sí…hoy como siempre, me abrigas el alma…


Con el amor de siempre, para Norita Eleszkiewicz, de San Miguel, Buenos Aires…prisionera del Seol…por ahora…


                                                            Nancy





 
 (*) El mieloma múltiple es un tipo de cáncer de la médula ósea.
(**) La Ruana es una especie de poncho en Sudamérica.


lunes, 21 de marzo de 2016

Primer día de Otoño...primer Otoño de un cambio...



      Este título me hace acordar cuando en la escuela la maestra nos decía: “Saquen una hoja. Redacción… Escriban: Hoy comenzó el Otoño”…y ahí surgía al unísono un murmullo de protesta porque a nadie la gustaba escribir redacciones. Bueno, a la mayoría. 
Cuando miro atrás, creo que esos fueron los primeros ensayos literarios en los que vamos probando y descubriendo este fascinante mundo de la Escritura, capaz de crear puentes de un corazón a otro aunque, literalmente, exista un mundo de distancia.
Siempre fue así, pero ahora aún más, con este tema de la globalización e Internet, lo poco que pueda escribir desde mi pequeño rincón en el mundo, entre mi escritorio y la cama…puede llegar al otro lado del mar tan sólo en un clik.

         No me gustan los días grises y fríos, como hoy, y menos si dejamos atrás el verano. Pero paradójicamente, los días grises me llaman a escribir lo que anda dando vueltas en el sentimiento y no siempre encuentro el tiempo, o el ánimo para hacerlo.

        Este Otoño me encuentra parada en un cambio más grande aún que el de la estación. No sólo estoy dejando atrás el amado verano, sino también, la vida en casa de mis padres. Otra vez nos mudamos. Y esta vez tiene un particular y marcado sabor nostálgico a definitivo. Otras veces tuvimos nuestra casita, pero tuvimos que venderlas y regresar aquí porque no podía estar sola, por mi mala salud.
Jehová mediante, en breve nos mudamos, llena de expectativas por nuestra casita, angustiada por la salud de mis padres, por la de nuestra hija, por la propia…tengo adentro una:


Mezcla de emociones que se agitan
y arremolinan como hojas amarillas
que el viento lleva de aquí para allá…
Juega con mis sentimientos y me lleva
del Pasado al Futuro y no me deja
saborear el Presente…efímero Hoy
que te escurres sin poder retenerte…
y vuelas como una hoja más…

Me llevo bien con la Nostalgia,
somos buenas amigas,
(aunque ella no sabe que 
mi mejor amiga es la Esperanza),
pero he tenido que pedirle 
que me deje empacar los sueños,
los anhelos, que no me ate
a un tiempo que irreversible se va…

Sólo quisiera que los amados 
no se vayan nunca, que no se marchiten
como hojas de otoño…
que no haya invierno que los apague…
Ahhh…si yo pudiera detener su tiempo…
si pudiera quitar su lamento…
Ahhh… si yo pudiera…

¡Pero ni siquiera puedo con mi propia arcilla!
Trato de armarme como el Hornero (*),
que con barro, paja, raíces 
y otras ramas hace su nido…
yo también voy construyendo mi vida
con el barro que soy mojado con lágrimas,
con las pajas duras del camino,
con las raíces de mis padres,
con las ramas nuevas de los hijos,
con el amor constante de mi compañero…
Ahhh…déjame un rato Nostalgia
que quiero construir mi nido…


Nancy
21-03-16



(*) El Hornero es un ave autóctona de América del Sur. Se le llama así debido a que su nido tiene la forma de un horno de barro.
Para más información sobre la sabiduría con que fue creado para hacer su nido, les dejo este link:








viernes, 4 de marzo de 2016

Instantes...




Mañana inestable.
Salgo al patio en busca de aliento.
Un viento suave juega en las hojas
de los árboles que se asoman
detrás de la tapia, en tímido intento
por acercar su murmullo y conversar
de las cosas que llevo adentro…

Febriles mis ojos buscan el cielo…
no se ve nada azul, solo masas grises
corriendo a prisa, a ver cual de ellas
desprende primero su cargamento
de lluvia, gotas que calman la tierra,
gotas que refrescan por dentro…

Sólo un instante…
como cuando era niña y la risa era fácil,
los pasos cortos, las sombras breves
y el tiempo caminaba lento…
Ahhh…aire fresco que calmas la fiebre,
que haces más leve el peso de las cargas,
que evocas momentos rescatados del tiempo…
tan sólo en un instante…

Vuelvo a mi lecho,
pero me traje conmigo un poco de viento,
para que alivie estos momentos…
y me lleve prendida a los días que espero,
serenos…de paz y sosiego,
cuando la dicha sea lo normal…
lo eterno…


Nancy
04-03-16








miércoles, 27 de enero de 2016

Amanecer incontenible...


“Por ti podemos ser lo que tú te propones”…me encanta esa frase de la Canción 138, bueno, toda la canción…pero esas palabras en especial, me rescatan de esos pensamientos inquietantes que a veces se agolpan y abruman y tratan de hablar más alto que la esperanza radiante a la que hemos asido el corazón…

Es un voto de inmensa confianza el que deposita el Altísimo en nuestra humana fragilidad. 
Cuando pensamos que no somos nada, que no podremos con todo lo que nos envuelve y asfixia, cuando pensamos que ni un paso más podemos dar,  porque simplemente no hay fuerzas para continuar…resuenan desde un rincón de la mente esas palabras…vienen susurrando bajito y van in crescendo, y como un amanecer incontenible, van empujando los sombríos pensamientos en los que por un momento pude haber estado y comienzan a llenar  de luz cada recodo de la mente angustiada, que se deshacía en llanto como agua entre las manos…


Gracias por mirarnos, Amado Dios,
por descorrer las nubes densas y oscuras
que se ciernen sobre nuestra limitada mente.
Somos sólo barro…a veces sólo vemos 
desde el polvo y no más…
Ayúdanos a ver desde lo alto, desde tus ojos,
desde tu perspectiva altísima…

Eres el Hacedor de las estrellas 
que jamás veremos por su distancia y cantidad…
Tú las conoces, por nombre las llamas…
Por tu impresionante poder las creas,
les das forma, y colocas en su lugar asignado,
danzando un ballet sublime en sus órbitas etéreas
que nuestros mortales ojos jamás verán…

Pero Tú las ves. Están allí. Por Ti.
Porque Tú quisiste que así fuera.
Por tu voluntad fueron creadas.
Y nosotros también.
Por amor de tu gran Nombre
puedes hacer de nosotros lo que tú te propones
para encajar en tu propósito eterno.
Inmerecido privilegio que no queremos olvidar…

Ayúdanos a vernos como Tú nos ves…
Cuando las espinas aguzan con crueldad…
Cuando entre lágrimas nuestras fuerzas se diluyen…
Cuando no podemos mover el peso de nuestros pies…
Que nos inunden tu paz y tu luz
y permitan radiante ver la esperanza cierta,
ancla y faro en la tempestad…

Que por tu voluntad seamos cuanto tú te propones,
y que por tu infinito poder sigamos a tu Hijo,
sobre árido camino o sobre mares tempestuosos.
Que nada nos detenga de seguir alabándote,
bendito Jehová, nuestro Amado Dios.


Nancy
27-01-16