martes, 11 de abril de 2017

Luna del Memorial (Conmemoración)




Este es un poema que leí por primera vez en mi adolescencia. Pasan los años y sigue conmoviéndome igual… 
Para entonces a la Conmemoración le llamábamos Memorial…
Al fin no llueve por aquí y podremos observar con el corazón agradecido, esta:


Luna del Memorial


La milenaria luna que calca nuestras sombras,
vuelca una leve lámina de plata diluida
sobre la calle quieta, tendida a nuestros pies;
y la mente se interna en las épocas idas,
¡porque hoy es catorce de Nisán otra vez!

Caminaremos despacio, conversando en voz tierna,
para estirar el goce de la única fiesta.
Se habla de caras nuevas en el salón colmado,
del sentido de urgencia, del trabajo que resta,
de lo que prefiguran las sombras de pasado.

¡Cuánto significado tienen hoy los recuerdos!
- Un ángel que revista la nación retractora.
- Un pueblo que levanta la masa sin leudar.
- Un éxodo que empieza mientras Egipto llora.
- Y después, un ejército que se hunde en el mar!

Jehová cumplió con Abraham su amigo,
cuando fue su simiente a redimir.
Y esta histórica luna, como mudo testigo,
asomó su faz plena para verlos partir.

Después de quince siglos apareció el Mesías,
Cordero inmaculado que dividió dos eras
y dejó junto al río del tiempo su mojón.
Desde entonces su sangre, pura, imperecedera,
señala los dinteles de nuestro corazón.

El desierto del mundo es largo y fatigoso,
su sacerdocio, al frente, se ajusta a las pisadas
que él marcó en su carnal investidura,
pues Dios nos dio en Jesús representada
la dimensión cabal de su ternura.

Nuestra sinceridad, como el pan ácimo,
sin leudados dobleces se despliega.
Hierbas amargas de tribulaciones
son porción asignada con la entrega
de las más elevadas bendiciones.

Tajeando el espesor de las tinieblas
está el pilar de su presencia en fuego.
Marchamos por la senda angosta y recta
y queremos seguir sordos y ciegos
a todo lo que estorbe nuestra meta.

América jadea bajo una falsa calma.
Europa arrulla al vicio con un cantar obsceno.
Asia y África claman por arroz y paz.
Corre sangre en las tierras que pisó el Nazareno.
Donde hay banderas rojas Dios no se nombra más.

Ya Nisán y su luna volverán pocas veces
antes del día grande de la liberación,
cuando crucemos juntos, con temblorosas preces,
un “Mar Rojo” de sangre, llamado Armagedón.



Álef Guímel



Jehová bendiga todos los arreglos para disfrutar a pleno de esta Conmemoración, mientras abrazamos con el corazón y oraciones a cada uno de nuestros amados hermanos…aquí y en cada rincón del mundo, al lado de nuestros hermanos rusos, los de Eritrea y todos los que con inmenso esfuerzo, a veces por un aislamiento impuesto, observen con amor esta Conmemoración…




1 comentario:

Anónimo dijo...

Querida Nancyta, como siempre me ha conmovido ver tu entrevista,( qué gran privilegío ) y el escuchar tu voz , firme pero convencida de todo lo bueno que nuestro Padre nos dá.
Hace tiempo que no podía comunicarme nuevamente contigo, pero como sabes la vida, las enfermedades y demás cosas nos privan de hacer las cosas lindas que haciamos antes.
Tuvimos una Conmemoración hermosa, el salón estaba lleno, y te cuento qué hacía muchos años que no me conmovía hasta las lágrimas con el discurso, fué hermoso , pusieron imágenes en las pantallas, era como ver el Paraiso. Me encantó.
bueno ,desde este rinconcito de Ciudad Real España, te mando millones de besitos, chauuu guapisima, y muchos cariños a tu familia. chauuu chauuu.