
No sé en qué momento ya se escurrió un mes de Primavera. ¡No puede ser!. Que no pase tan rápido este tiempo de flores y pájaros. Por más que no pueda disfrutarlo al aire libre y pasear por alguno de los preciosos sitios turísticos de estas tierras…pero basta con levantar la persiana, ver los árboles de la vereda del frente y escuchar tanto trino…para llenar de luz, alegría y paz los rincones de este cuarto. Cuando hace frío no abrimos la persiana porque siempre se filtra y soy muy friolenta. Así es que el invierno trae una dosis extra de oscuridad y aislamiento para mi.
Bueno, tampoco es que tenga un parque maravilloso al frente, jaja…pero mucho del disfrute en la vida depende de qué preferimos ver, en qué enfocamos el corazón y la mente. Una pequeña anécdota para ilustrarlo. Frente a casa hay un Centro de Investigaciones de microorganismos (nocivos, para colmo) que tiene la entrada por otra calle y por la nuestra sólo aparecen el fondo y el costado: un espacio con muchos árboles que sobresalen por encima de una tapia de ladrillos pintada de blanco de unos 70 mts de largo…o sea…si al menos hubiera reja y no una tapia, podríamos disfrutar del parquizado que lo rodea. Pero no. Está todo entapiado. Pero, a su vez, los árboles son tan altos y hermosos, que la tapia pasa a ser una simple cinta blanca que se pierde entre tanto verde, sin contar toda la fila de lapachos amarillos a lo largo de toda esa vereda. Así es que no deja de ser un paisaje bonito.
Pero una vecina, molesta con la tapia, dijo un día al visitarme: “Qué lastima que sólo puedas ver la tapia desde aquí”…y la verdad es que…yo sólo veo los árboles y el cielo…es que en realidad la tapia se vuelve imperceptible ante semejantes árboles, llenos de pájaros y flores.
Sí, hay muchas cosas que no podemos cambiar. Alguna vez leí por ahí que tenemos que aceptar la vida como es, no como nos gustaría que fuera. Pero siempre podemos, con la ayuda de Jehová, tratar de verla como Él la ve, y siempre le vamos a encontrar algo bonito, porque la vida es hermosa, como las rosas: bellas a pesar de las espinas.
Muchas gracias por todos los mensajes llenos de estimulo y aprecio que acercan con cariño, gracias por su preocupación por saber como sigue esta salud…siempre surge algo nuevo, es una lucha de 24 hs y todo es tan inestable…Ahora estoy tratando de ver lo que escribo, los corticoides por toneladas están acelerando el progreso de las cataratas en los ojos y estos días no he podido leer casi nada, sólo en la compu, que puedo agrandar las letras. Veo todo borroso y a cada rato limpio los anteojos pensando que son los cristales, pero no, son los cristalinos de los ojos que siguen opacándose. Creo que esta vez no me escapo de la cirugía. Pero aún no fui al Dr, tengo que ir a varios pero no tengo fuerzas para moverme…pero hay que ir…uhmmmm.
Estaba tratando de “trabajar”, (en casa no quieren saber nada), bueno, sólo trataba de hacer pequeños tejidos a crochet para ayudar un poco, pero esta vez ni calzándome los brazos con almohadones para sostenerlos, ni haciendo una vareta y descansado dos hs…nada…el dolor en el brazo se pone insoportable y me quita las pocas fuerzas que hay. Es tan poco lo que quiero hacer…pero bueno…tengo que dar gracias que aún tengo el brazo a pesar de las lesiones vasculares graves que tiene (estenosis severa de arterias subclavia y axilar derechas). Hace 14 años, cuando diagnosticaron ese problema (con lo demás ya llevaba un año en cama), dijeron que perdería el brazo si no me hacía un By Pass urgente, pero nunca pudo hacerse por la gravedad del cuadro general, los demás médicos no quisieron. A la Arteritis de Takayasu (la causa), le llaman la enfermedad sin pulso. Pero gracias a Jehová, con años de tratamiento, las venas secundarias están manteniendo irrigado el brazo, aunque los dolores isquémicos son terribles. Así es que con ese brazo no se puede contar ni para sacar sangre para análisis, ni para poner suero, ni tomar la presión (a menos que sea para compararlo con el otro). A veces tiene pulso, a veces no, hasta la temperatura difiere con el otro. Y en general, donde sea que me tomen la presión, el pulso es muy débil, apenas perceptible. Y así también, de sólo estar hago picos de hipertensión…es un lío. Y una tortura. Pero al menos está…aunque sea de adorno, como elemento decorativo, jaja…¡pero está!
La cosa es que tuve que desistir de mis “intentos laborales” y estuve triste, pero bueno, aquí estamos…
Otra cosa que molesta mucho son los edemas monstruosos en los pies, el Dr dice que mantenga las piernas sobre almohadas, más altas que el cuerpo…pero duelen tanto que me dan ganas de colgarme de los pies como murciélago!...así es que me doy vuelta en la cama y apoyo las piernas en la pared. Pero no deja de ser gracioso. El otro día llamaban por teléfono y le preguntaban a Damita por mi, me hizo reír la respuesta: “ -¿Mi Mami?...aquí está…es todo un chiste: en la camita, pero con las piernas en la pared y con el respirador…”jaja…en realidad siempre nos estamos riendo de algo, por más serio y adusto que se ponga el panorama. Sí, tenemos días tristes, y hay angustia, y hasta luchas con la depresión en la familia. Pero también hay muchas sonrisas y bromas y reírse de uno mismo y la situación y así seguir disfrutando de todo lo lindo y bonito que sí tenemos y nos rodea. La vida es hermosa, más allá de las espinas.
Hace un tiempo escribí este pequeño poema que habla un poco de esto, de cómo “leemos” nuestra vida, si la vemos como:
Hace un tiempo escribí este pequeño poema que habla un poco de esto, de cómo “leemos” nuestra vida, si la vemos como:
¿MIEL O HIEL?
¿Viste que tan solo cambiando una letra,
puede leerse Miel o Hiel?
Y si la vista falla un poco,
si su enfoque es borroso,
fácilmente podríamos leer:
“la dulce Hiel” o “la amarga Miel”.
Tan solo una letra...
¡y cuánto cambia!
Nunca dejes que un borroso enfoque,
distorsione tu concepto
de lo dulce y lo amargo.
Este sistema agonizante
ha perdido su visión espiritual,
y dice que lo malo es bueno
y lo bueno es malo.
Y si hoy tu día no fue muy bueno,
si hubo demasiados espinos en tu camino...
cambia tu hiel por miel.
No podrás cambiar lo vivido,
pero puedes ajustar tu lente y untar
con miel reparadora tus heridas.
Al terminar tu jornada...
¿cómo “lees” tu día?...
¿cómo Miel o Hiel?...
tal vez mucho dependa de ti...
Dáleth
Abracitos muy fuertes para todos, con un toque de miel…
Jehová los siga sosteniendo…
Nancy