
¿Qué lleva a una persona a optar por vivir completamente sola en medio de la nada? No ha dejado de darme vueltas esa pregunta luego de ver un documental sobre una tierna viejecita de 82 años, que vive solita a casi 4000 m sobre el nivel del mar, en la vasta soledad de la montaña. Bueno, a decir verdad, sí tiene compañía: sus 47 llamas a las que cuida como hijas, y un perrito.
Mientras el periodista la entrevistaba, una llamita se acercó y le daba besitos: le lamía la mejilla y se iba. ¿Qué va a ser de ella si un día cae y no puede levantarse? Pasan hasta 6 meses o 1 año sin ver a nadie. Quienes la entrevistaron tuvieron que hacer 10 hs a lomo de mula para llegar a tan inaccesible lugar. “La Lorenza sola”, así le llaman. ¿Y sus llamitas, tan acostumbradas a ella…¿qué va a ser de ellas cuando la Lorenza no pueda cuidarlas?
De más está decir que no podía parar de llorar al verla, oírla y pensar en las preguntas que acabo de enunciar.En busca de consuelo trataba de recordar algún texto que calmara esa inquietud. Y lo primero que acudió fue el Salmo 50:10 . . .”Porque me pertenece todo animal silvestre del bosque, las bestias sobre mil montañas.” Y Mateo 10:29-31, y Salmo 72:12: “Porque él librará al pobre que clama por ayuda, también al afligido y a cualquiera que no tiene ayudador. “Sí, para Jehová valemos más que muchos gorriones, y si no cae ni un gorrión sin que él lo sepa…Él sabrá cuando la Lorenza se duerma, ojalá no sufra, y si Él lo permite, pueda despertar a la vida que realmente lo es. (Hechos 24:15) “Las bestias sobre mil montañas” le pertenecen…así es que él cuidará de esas llamitas si quedan huérfanas.
Otro pensamiento recurrente estos días, tiene que ver con algo que estudiamos en la Escuela del Ministerio Teocrático esta semana, el material para el discurso 4 fue particularmente consolador. Ya lo había leído en su momento al artículo, pero no sé…ahora era como si al releerlo se me abrieran los ojos y pudiera ver con claridad muchas cosas que ayudaron a entenderme mejor, el por qué a veces se obstinan tanto los sentimientos de inutilidad en instalarse y aferrarse fuerte al pensamiento. Fue de gran consuelo y creo que para muchos también puede serlo, por eso quisiera dejar este párrafo aquí:
“¿Qué quiere decir la expresión “Dios es mayor que nuestro corazón”? A veces el corazón puede condenarnos, sobre todo cuando somos plenamente conscientes de nuestras imperfecciones y faltas. O puede que debido a nuestra formación tengamos una acentuada tendencia a vernos de manera negativa, como si nada de lo que hiciéramos fuera del agrado de Jehová. Las palabras del apóstol Juan nos aseguran que Jehová es mayor que dichos sentimientos. Él ve más allá de nuestros errores y percibe lo que realmente podemos llegar a ser. Además, conoce nuestros motivos e intenciones. David escribió: “Él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo” (Salmo 103:14). En efecto, Jehová nos conoce mejor que nosotros mismos. *** w05 1/8 pág. 30 párr. 19 Jehová es “remunerador de los que le buscan solícitamente” ***.”Como no tuvieron un padre terrestre amoroso, tal vez encuentren difícil entender lo que significa tener un Padre celestial amoroso.” *** w00 1/5 pág. 29 Jehová es mayor que nuestro corazón ***
¡Qué amoroso Dios tenemos! ¡Cuánta consideración nos muestra! En verdad, su trato bondadoso es más de lo que podríamos relatar. A pesar de su posición de Soberano Universal, está condescendiendo con el ser humano (Salmo 113:6-7) y eso le permite ser:
Altísimo…y Amigo
No hay mudo clamor que tú no escuches,
ni ahogado gemido que en silencio te nombre
y tu oído no recoja.
En la más vasta soledad de las altas montañas,
así como en el más profundo mar…
Tú escuchas, Padre…
Aún desde el vientre del gran pez…
escuchaste el ruego del profeta
que arrepentido clamó a ti .
(Jonás 2:1-2)
Y en tu inmerecida bondad, garantizas que
´al pobre que por ayuda clama, tú librarás.
También al afligido y a cualquiera
que no tiene ayudador´.
(Salmo 72:12)
Gracias por amarnos tanto,
Gracias por tu ternura sin igual.
Por el privilegio inmenso de llamarte “Padre”,
por conocernos más que nosotros mismos,
y aún así, amarnos y otorgarnos la bendición inefable
de llamarte Amigo.
¡Gracias, Jehová!
Dáleth
27-12-08
Me quedan muchas cosas en el tintero por contarles, pero por ahora el dolor físico y la debilidad no dan tregua, se imponen y obligan a regresar cuanto antes a la camita, pero al menos quería compartir estos sentimientos que rondaron estos días y acercarles un caluroso (muy literal) saludito desde el cono sur.
Les dejo un abrazo muy fuerte y todo el verde y las flores que engalanan estas tierras y el corazón.
Con cariño
Nancy
PD: Una fotito para que conozcan a la Lorenza sola:
http://www.launiondigital.com.ar/index.php?module=photos&photo_id=13690