
“Siempre oramos a Jehová para que le permita existir y ver un nuevo día ya falta poquito para que todo eso que se llama sufrimiento termine y Jehová cierre las tapas de aquel libro llamado pecado.
Con mucho cariño sus amigos Ruth y Sergio.”
Así menciona un mensaje recibido ayer.Gracias por sus oraciones, a tantos de uds que su rostro no conozco y sin embargo, nos une un amor fraternal muy grande pues tenemos un gran denominador común: Todos pertenecemos a Jehová.
Todo este tiempo ha sido especialmente crítico y hubo tantos momentos en que parecía que de esta no saldría. Pero Jehová, en su bondad inmerecida, sigue escuchando las súplicas y me permite estar aquí, aunque con muy menguadas fuerzas…pero aquí…
Esta prolongada e involuntaria ausencia, como siempre, se debió a complicaciones nuevas con la salud. Luego de un mes con fiebre y varias visitas a la guardia de emergencias del sanatorio cercano, finalmente me internaron en el Hospital. Durante unos días estuvieron haciendo muchos exámenes y tratamiento con antibióticos fuertes por, por lo menos, tres infecciones: en el pulmón izquierdo, severa sinusitis sangrante, y en ambas piernas, que estaban rojas y quemantes.
Como no pudieron encontrar una venita que resistiera, tuve que hacer todo el tratamiento vía oral, lo que terminó dañando tanto el estómago que ahora no puedo comer, no tengo nada de apetito (tal vez sea también por la anemia severa), la dificultad para tragar se acentuó, ahora hay una esofagitis y demoro muchísimo para comer un bocado, como menos que un niño pequeño. Todo eso se sumó a un problema digestivo que viene molestando desde hace 8 meses y ahora empeoró. He perdido varios kilos en poco tiempo (eso sí me vino bien, jeje)
Pero me siento demasiado débil y dolorida todo el cuerpo. No puedo dormir por las muchas incomodidades y malestares, sólo la oración y escuchar la lectura de la Biblia o alguna de nuestras publicaciones me tranquiliza y permite dormir de a ratos aunque sea.La mayor parte del tiempo me siento muy desvanecida. Pero sigo aferrada a la vida, con ganas de seguir adelante, con la ayuda de Jehová no bajo los brazos y sigo rogando por fuerzas para aguantar…y el Padre Tierno responde.
A mi querido Waldo al fin lo operarán de sus dos hernias en estos días, así es que oramos porque todo salga bien y sienta alivio y recupere pronto. Me da pena no poder cuidarlo en sanatorio.
Ayer estaban en casa una señora joven que estudia la Biblia y su hijito: Tomás. Yo acababa de salir de bañarme, tarea que agota totalmente. Luego que mi madre terminó de ayudarme a vestir, me quedé sentadita en la silla de ruedas, sin aliento y oré por fuerzas para seguir aguantado.En eso, entra Tomás a la habitación llamándome con fuerte voz:
-Nancy….Nancy…
Al ver que estaba con la cabeza inclinada y no le respondía, se calló.
Terminé de orar, levanté la cabeza y lo veo paradito al lado de mi cama, mirándome.
-¿Qué estabas haciendo?, preguntó.
- Estaba orando, pidiéndole a Jehová que me de fuerzas para aguantar…
- Ahhhhh!....respondió y se quedó pensativo. Entonces dijo:
- Bueno, pero si no…¡podés resucitar!
Me tenté de risa al ver la espontaneidad del niñito y a la vez, me dio mucha ternura ver cómo tenía clara la esperanza, y, a su manera, quiso consolar. Recuperando la compostura, para que no se sintiera mal por la risa espontánea, le dije…
-Sí corazón, la resurrección es una esperanza maravillosa… Y luego seguimos conversando de las cosas que él le gustan.
Aquí entre nosotros, a veces me he preguntado si no soy egoísta en querer seguir viviendo y darles tanto trabajo a mi familia. Sí, se que ellos me cuidan con todo el amor y el vínculo entre nosotros es cada día más fuerte. Pero al estar tan mal, alguna vez me pregunté eso, y a la vez me sentí mal por preguntármelo, porque veo el amor leal de mi amado esposo, hija y padres.
Como si hubiera sabido mis pensamientos, Damita se puso al lado mío, y mirándome a los ojos dijo:
-Sólo una cosa quiero pedirte…(y ya se le llenaron los ojitos de lágrimas)…
-Sí, ¿qué cosa?, le dije.
- Aguantá un poquito más…ya falta tan poco…
Y me abrazó fuerte en un sollozo mutuo.
-Sí amor, yo tengo muchas ganas de vivir, y en lo que de mi dependa, voy a hacer todo para seguir adelante
Hay momentos especialmente duros en esta lucha de cada día, como ése que acabo de comentarles. Pero luego de desahogar el corazón y orando mucho a Jehová, parece que las fuerzas y determinación por continuar se renuevan. Y seguimos, aunque sea como
La última hoja
El invierno comienza a despedirse,
los verdes retoños así lo anuncian.
Los árboles quedaron de sus hojas despojados
para renovar pronto su verde vestido.
Pero ayer vi en uno de esos árboles aún desnudos,
en su rama más alta,
una última hoja seca aferrándose a la vida.
Resistió la inclemencia de los días más fríos
y la fuerza de los vientos de Agosto.
Está allí, aunque seca, aferrada a su rama.
Tal vez algo de savia aún la nutray resiste
así el malhumorado invierno.
Ella y su árbol desnudo son una postal de resistencia,
una lección muda de amor a la vida.
La humanidad hoy vive su peor invierno,
es frío y hostil el ambiente donde tantos
siervos fieles a tu Nombre resisten
angustias y adversidades.
Tal vez muchos se sientan como esa última hoja,
agotados y golpeados por tanto viento en contra.
Pero Tú los sostienes. No los dejas caer.
Se aferran a Ti más allá de sus fuerzas,
La esperanza de la vida que realmente lo es
los anima y consuela.Tú eres fiel
y nutres nuestra vida con tu Palabra,
a pesar de lo que hoy abrume,
podemos ser `cual árbol plantado
al lado de corrientes de aguas,
y sólo por tinuestro follaje no se marchita´
(Salmo 1:1-3)
Nos aguarda una Primavera eterna bajo
tu Reino ansiado.Concédenos fieles
resistir hasta el fin del invierno de este sistema.
Pronto hasta las invisibles heridas del alma
serán cosas del pasado y no subirán al corazón.
(Rev.21:4)
Sostén por favor, nuestra mano cada día
pues para Ti vivimos .
(Isaías 41:10,13)
Dáleth
25-8-06
Hace tiempo escribí esas palabras pero siguen vigentes en el sentir de hoy.
Que Jehová siga dándonos, a todos, las fuerzas para continuar cada día, y en breve, gracias su bondad inmerecida y el rescate, podamos disfrutar de la vida que realmente lo es.
Un abrazo muy fuerte, con amor.