martes, 10 de octubre de 2017

Desvelos...a Mamá...




Es tarde. Ya duermen los papis. Waldo llegará tarde de una reunión de ancianos.  Este silencio que me hace falta se interrumpe cada tanto con el lastimero llanto y quejido de mamá. Sus dolores no la dejan descansar. 
Apenas cede un poco el dolor, la vence el cansancio y se duerme otra vez…hasta la próxima puntada y contracción de su nervio inflamado y de su cuerpito todo, tan frágil y dolorido... 
Y así toda la noche. Todas las noches. Duermo como cuando Damita era bebé, como todas las madres con niños pequeños…con un ojo y otro despierto. …

Cuando cuidas de tus padres envejecidos, los roles se invierten. Es tu turno de cuidarlos como ellos por ti lo hicieron, aunque tú mismo no te sostengas…
Cuidarlos, incluso con:


Desvelos

A Mamá…

Sueño ligero…
su llanto corta la noche…
su doloroso quejido se torna oración…
Aún entre sueños clama al Dios del cielo…
aún en su nebulosa de dolor
clama al ser Supremo…
sabe que sólo de Él baja alivio,
caricia al alma y salvación…

En contraposición…
mi barro humano nada puede hacer…
impotente, atado de respuestas…
sólo puedo orar, abrazar, contener…

Jehová bendito Dios…
por favor…
haz más leve su dolor…
sostén su corazón,
calma su angustia
y que tu paz sea su fuerza
hasta el final…

Haznos fuertes y firmes
como prometiste, oh Dios Leal…
Que tu mano nunca soltemos
mientras nos llevas bajo tu amparo
a la vida sin lamento, ni clamor ni dolor…
Cuando por siempre todo lo que respire,
con gozo de corazón, dé gracias a su Hacedor…


Nancy


Falta muy poco…sólo un poquito más…



Cuando todo duele,
cuando nada calma,
la oración es ancla
que estabiliza el alma…




martes, 26 de septiembre de 2017

Cambios, Alegrías y Tempestad...




Al fin puedo escaparme un momento a mi rincón, extraño estos momentos a solas con las emociones, tratando de acomodarlas en la vorágine que ha sido todo este tiempo. 
Una larga y extensa sucesión de cambios en nuestras circunstancias y vida, nos ha mantenido sin tiempo, y la mayor de las veces, sin energías, para buscar un remanso a orillas de las letras que escribo…

Tratando de sintetizar: mi madre sufrió una fuerte lesión en el nervio ciático que le impide caminar ya por unos meses, desde el 29 de mayo. Sufre desde entonces dolores insoportables. Poco a poco han ido cediendo en la localización, ahora está centrado en su pie. Pero sigue llorando por la intensidad del dolor.

El 8 de Junio la trajimos a nuestra casa al salir de un consultorio médico, ya no podían estar los dos solos y ella necesita atención permanente. 
En ese momento, ni ella ni nosotros podríamos saber que ya no regresaría a su casa. Vino con lo puesto y un bolso que había preparado por si la internaban.  El médico optó por una internación domiciliaria y por eso la trajimos.
No tuvo la oportunidad de despedirse de su casa…y el 15 de Julio ya se hizo la mudanza definitiva de los dos a nuestro hogar.

Así es que nuevamente estamos todos juntos. Gracias a Jehová que podemos tener nuestra casita y cuidar de ellos y a la vez, tener a Damita y su familia de “vecinos” en su casa arriba de la nuestra.

Los primeros tiempos eran muy demandantes y hermanos de dos congregaciones se turnaron para ayudarnos a cuidarla. El amor leal de los hermanos se tradujo en cuidados, ayuda práctica y de toda forma posible, teniendo en cuenta que yo tampoco puedo valerme mucho por mi misma.
El resto de la familia también hizo ajustes y arreglos para poder venir a cooperar en lo que está a su alcance, y lo agradecemos.

Poco a poco se van acomodando las cargas en el camino, adaptándonos a los nuevos cambios, tratando de mantener el eje de nuestra vida en torno a la adoración a Jehová. No ha sido fácil para ninguno. Para ellos el desarraigo, que ya no se podía posponer más…para nosotros remar con nuestras propias limitaciones mientras cuidamos de ellos lo mejor que podemos.

Estoy agradecida de poder compensar aunque sea un poquito por todo el cuidado amoroso y abnegado de mis padres, y agradecida por el apoyo de Waldo para poder hacerlo.

En el interín, también hemos tenido algunas ocasiones de mucho gozo, como ser que Damita y Ezequiel retomaran el Precursorado Regular y el reciente nombramiento de Ezequiel como Anciano en su congregación. Son bendiciones muy grandes que refrescan el cansancio del camino…
Oramos Jehová bendiga sus metas y esfuerzos y sean una bendición en su congregación y marquen el camino para Jaelita, su pequeña hijita, ya de tres añitos.





Estos días el mundo contempla consternado grandes catástrofes que han sacudido al planeta, entre terremotos y huracanes, cuanto llanto y dolor lo han agobiado. Sí, estaba predicho como parte de la señal del tiempo en que vivimos: Terremotos en un lugar tras otros y vientos de guerra amenazando la vida toda…(Mateo 24:7,8)

Gracias a Jehová que sabemos el final de la historia y a pesar de estos tiempos difíciles, podemos levantar la cabeza erguidos al contemplar la realización inminente de nuestra esperanza segura…

Mientras ese día anhelado llega, aún tenemos que sobrellevar nuestros propios huracanes:


Tempestad


Mi organismo y mi corazón han fallado. 
Dios es la roca de mi corazón y la parte 
que me corresponde hasta tiempo indefinido. 
(Salmo 73:26)


Cuando todo cambia abruptamente
y lo que estaba en su sitio de pronto ya no está…
Cuando cuesta reunir fuerzas para organizar el día
porque ni siquiera sabes por dónde empezar…
Cuando el dolor de los que amas 
supera a todo intento por su garras cortar…
Cuando no logras reencontrarte
y te falta espacio para siquiera respirar…
Cuando todos tus esfuerzos parecen nulos
y se hace difícil las emociones acomodar…

Sólo hay algo fijo e inmovible
que no lo sacude ningún huracán…
Roca segura, Refugio y Faro
donde amparo y consuelo le das 
a mi corazón y organismo malogrado
y por eso con gratitud, por siempre te cantarán…


Nancy

25-09-17


Algunos instantes familiares:

Mis padres preparándose para la reunión...y familiarizándose con la tecnología a sus 85 años...



 Al fin luego de unos meses mamá pudo salir al patio y ver las plantas que ya se visten de primavera. Ella estaba triste por lo que no puede andar...le hizo bien ese breve "paseo"...




sábado, 6 de mayo de 2017

Una Carta que nadie debería recibir…


        Días atrás Damita, mi hija, me leyó una carta que había encontrado en la red y la había guardado para leérmela. Me conmovió el gesto en sí mismo, y ni hablar el texto de la carta que expresa tan bien mí día a día.

     Aunque la mayoría en la familia tiene sus propios problemas de salud, las enfermedades no son un tema de conversación cotidiano, salvo alguna urgencia, como tuvimos estos días con mi mami, ella está con internación domiciliaria, muy frágil. Ezequiel, el esposo de Damita, es enfermero profesional, (algo sumamente oportuno) y amorosamente ha estado atendiéndola. De a poco va mejorando, dentro de lo que su cuadro y edad (85 años) permiten.

       A menudo me preguntan qué es lo que tengo, otros no se animan a preguntar, por discreción o temor a incomodar, pero esas incógnitas sin plantear les dificulta comprender nuestra realidad cotidiana, reflejada en parte en esa carta (digo en parte porque hay mucho más en mi caso por la superposición de las otras enfermedades).

       La misiva en cuestión es ésta:


Una Carta que nadie debería recibir… 


Hola:

     Encantada de conocerte… Mi nombre es Miastenia Gravis y soy una enfermedad neuromuscular, autoinmune y crónica que he venido para acompañarte el resto de tu vida.

       Tengo muchas e incómodas sorpresas preparadas para ti que harán que tu cuerpo deje de obedecerte sin que puedas hacer nada para evitarlo.
Un día te levantarás por la mañana dándote cuenta que ves doble y te quedarás con cara de alelado pensando qué diantres te está ocurriendo.

         En otro momento hago que tus ojos no puedan abrirse dejando tus párpados caídos ante la estupefacción de quienes te rodean; te preguntarán qué te pasa en los ojos y no sabrás qué responderles porque ni tú mismo lo sabes.

        Si veo que me divierto lo suficiente, pronto sentirás que tus brazos y piernas no se moverán cuando vayas a realizar alguna actividad sea la que sea, desde la más sencilla hasta la más compleja e incluso te podrás caer sin motivo aparente.
Haré que te sientas cansado (principalmente al atardecer) y poco a poco iré conquistando más lugares en tu cuerpo hasta llegar a poseerte por completo.

     Tal vez si me lo propongo haré que no puedas hablar, masticar o tragar alimentos e incluso líquidos y finalmente el día menos pensado conseguiré que caigas en mis redes inutilizando tus músculos respiratorios haciéndote sentir verdaderamente mal.

       Antes de que sepas quien soy habrás de recorrer en el peor de los casos varios especialistas para que puedan identificarme. Si tienes suerte y el médico de turno ha oído hablar de mí o me ha visto antes en otros pacientes podrá identificarme sin problemas. Si no es así, te espera un auténtico calvario de pruebas y un verdadero periplo de especialista en especialista hasta que den conmigo.

     No tengo predilección por ningún sexo en concreto. Ataco por igual a hombres y mujeres; tampoco tengo preferencias por la edad de mi víctima. Lo mismo puede caer en mis garras un adulto, un niño o un anciano. No soy racista ni clasista de manera que afecto por igual a personas de diferentes razas y condición social.
En algunas ocasiones puedo entrar en períodos de letargo y tal vez dichos períodos se prolonguen meses o incluso años. Sin embargo, cualquier acontecimiento fortuito, una intervención quirúrgica o una situación de estrés suelen conseguir que me despierte y quizás me haya vuelto más agresiva que antes de mi remisión.

      En algunos casos soy más benévola y solamente ataco a los músculos oculares pero me divierto más cuando consigo generalizarme en el cuerpo de mi sufrida víctima.

        Si el médico tiene sospechas de mi presencia habrás de enfrentarte a pruebas y tratamientos bastante molestos que probablemente logren contener mi furia hacia ti.

           Espero que alguna vez te acostumbres a mi presencia. Lo siento pero mi naturaleza es hacer daño y los demás, en muchas ocasiones, no te comprenderán cuando cambies de planes repentinamente porque de pronto se agotaron tus fuerzas o cuando tengas pocas ganas de hablar o salir.

         Por supuesto que puedo inducirte a una depresión por lo que en muchos casos las personas que te rodean creerán que todos tus malestares son de origen psicosomático o fruto de tu estado de ánimo alterado.

            En fin, acabas de conocer a tu nueva e inseparable compañera de fatigas.


Firmado: Miastenia Gravis


Silvia L. Palacios


          Es una buena descripción de los síntomas que causa esta enfermedad. Las otras que tengo son:  Arteritis de Takayasu (inflamación y destrucción de la aorta y  sus mayores ramificaciones), Polimiositis (inflamación músculoesquelética crónica, que daña y debilita los músculos). Éstas tres están en la lista de Enfermedades Raras. La cuarta es más conocida y muy dolorosa: Fibromialgia. El “cóctel” que resulta de las cuatro…deja sin manera de describir el agotamiento extremo y el dolor permanente que causan…


        Hace unos años escribí un poema que bien podría complementar la carta antes copiada, pero desde el sentir de quien vive los estragos de la enfermedad mencionada allí…y a la vez…mirándola en perspectiva realista, de aceptación, pero nunca de resignación, no resignar sueños, ni esperanza, aunque ahora la vida transcurra:


A paso lento

Con amor y comprensión a los 
pacientes con Miastenia Gravis
 y sus familias


Tenme paciencia, por favor.
Perdona que esté tan lenta,
escucho lo que decirme quieres
más no logro acomodar la mente
para hilvanar ideas
y en el acto responderte.

No es falta de interés,
te amo y necesito más cada vez,
me importa lo que piensas,
lo que haces, lo que sientes...
solo me faltan fuerzas para tu paso seguir...
el mío está muy cansado
y no logro las cosas simples,
cotidianas y sencillas,
las mismas que tú, con sanos bríos,
haces sin fatiga sentir.

Más, que no te engañe mi corteza de árbol curtido
por el frío y los vientos de la adversidad.
Aunque sólo parezca ser ramas secas...
por dentro bulle la vida, 
los sueños y anhelos,
los mares que ansío,
y un cielo profundo surcado de estrellas
que no los limitan las fuerzas que se han ido...
están todos aquí, detrás de mis ojos...
Y contigo los quiero compartir.

Tenme paciencia, por favor,
y ayúdame a vivir la vida a mis tiempos,
son lentos, sí, pero colmados están 
de esperanza, de fe, aceptación y amor.

Ven, quédate conmigo, y demos gracias
al Dios del cielo, que ayuda al cactus a dar flores
a pesar de su cuerpo de espinas vestido.

Hay uno en mi ventana que acaba de florecer.
¿Sabes? Acerqué mi oído a sus flores fucsias
y con dulce voz murmuró:
“No te canses. No te rindas.
En la adversidad...no dejes de florecer”



Nancy
23-08-12





viernes, 21 de abril de 2017

Un dolor...por un rato muy corto...


       Hay una herida muy honda en el corazón estos días, desde ayer sigue clavada la daga. Dolerá…pero sé que sanará al debido tiempo…del Señor del Tiempo. 
         Esa herida tiene un nombre. Se llama Rusia. Tan sólo nombrarla se estruja el corazón y se agolpan las emociones por el amor sin fronteras que nos une a los fieles que en esa tierra lejana y bella portan el Nombre más hermoso, el del Todopoderoso: Jehová.

      Aunque duele el golpe, no es algo que sorprenda. Cristo mismo nos lo anticipó: “Si ellos me han perseguido a mí, a ustedes también los perseguirán.” (Juan 15:20)
         Y nosotros sabemos bien cómo sigue la historia, cómo irán encajando de a poco los acontecimientos como las piezas de un inmenso rompecabezas, hasta tener el cuadro completo: ese día luminoso, único e irrepetible en que de manera definitiva y eterna se cumplan estas palabras del Excelso: “Ciertamente me engrandeceré y me santificaré y me daré a conocer delante de los ojos de muchas naciones; y tendrán que saber que yo soy Jehová.” (Ezequiel 38:23).

       Mientras ese día ansiado llegue, sabemos que no será fácil el camino, más nunca Jehová nos dejará sin salida ni fuerzas para aguantar lo que sigue. 
No he podido dejar de pensar en lo doloroso que será para nuestros amados hermanos rusos ver que extraños entren a Betel a despojarlos, momentáneamente, de ese lugar tan especial entre nuestros lugares de adoración. 
       Recordé algo que escribió una querida misionera uruguaya que residía en el Betel de Argentina al tiempo de la proscripción a nuestra obra aquí en 1976. 
      Nuestros hermanos betelitas rusos quizás sentirán sus emociones reflejadas en estas palabras:


Betel en cautiverio

      Aquella mañana de septiembre, los que vinieron a cercarla se levantaron antes que el sol. Se adelantaron a su luz, se identificaron con las tinieblas.
Era un pasaje más de nuestra guerra. La dejaron amordazada, apaleada e inmóvil.        Así la vimos cuando salimos a reconocer el daño. Así quedó, prisionera en su propio predio.
      Tuvimos que alejarnos de ella con el dolor de los que miran a una mujer hermosa, resplandeciente en dignidad, encadenada y entumecida, sin poder liberarla.

      Pensaron que por sus heridas se le iba a escapar la vida. Lo que Dios ha creado se modifica en apariencia, pero no en substancia; se transforma, pero no se pierde, desaparece de la superficie, pero sigue integrado al conjunto. Es lo mismo que sucede en el bosque: lo que cae a tierra es absorbido y usado nuevamente.
      Cada átomo tiene un destino y una razón de ser. Lo que muere alimenta a lo que queda en pie.
      Los que la agraviaron atravesando sus puertas con papeles sellados no saben que sus paredes cantan al mínimo roce. Conservan la voz de los ungidos y las palabras de gratitud de muchos futuros herederos de la tierra.
Estábamos acostumbrados a su pulso saludable y a los latidos intensos de su corazón. Ahora, al volver a ella, la encontramos abatida y silenciosa. Su respiración apenas se percibe. Sus pulsaciones han disminuido. La incertidumbre ha profundizado sus ojeras.

      Añora a los hijos jóvenes que apoyaban la cabeza sobre sus rodillas. Sueña con el día en que volverán para quedarse. Sabe que la mirarán con amor, animándola a incorporase y a sacudir el polvo de sus ropas. Sabe que recobrará su andar apoyada en los brazos de ellos. Mientras tanto espera, sin proferir un quejido, sin un gesto de rebeldía.
      Las bandadas de palomas que el cartero soltaba en sus puertas cada día hoy huyen en distintas direcciones.
      Los que venían a beber sus aguas surgentes hoy tienen que buscarlas en napas subterráneas.
       Hasta su silencio y su inercia infunden inspiración. Sus cicatrices son un sello de belleza y un certificado de integridad.
        Los hijos encuentran hermosa a su madre envejecida porque leen un renglón de historia en cada surco de su rostro. Nosotros amamos en ella la sombra del pasado y el resplandor del futuro.

Álef Guímel


      Este dolor será muy breve. Esta herida no durará para siempre. Pronto será enmendada con creces. Mientras tanto, seguimos adelante…Absolutamente convencidos y con la total certeza de que nada ni nadie puede detener el propósito eterno de Jehová, ni separarnos de su amor y el de su Hijo, como lo expresara tan sublimemente bajo inspiración el apóstol Pablo:

“¿Quién nos separará del amor del Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, o la persecución, o el hambre, o la desnudez, o el peligro, o la espada?  Así como está escrito: “Por tu causa se nos hace morir todo el día, 
se nos ha tenido por ovejas para degollación”. 
 Al contrario, en todas estas cosas estamos saliendo completamente victoriosos mediante el que nos amó.  Porque estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni gobiernos, ni cosas aquí ahora, ni cosas por venir, ni poderes, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra creación podrá separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor.”
(Romanos 8:35-39)


"Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano, Jehová de los ejércitos:
 “No tengas miedo, oh pueblo mío [ ]a causa del asirio, que con la vara [te] golpeaba, y que alzaba contra ti su propio bastón de la manera como lo hizo Egipto.  Porque todavía un rato muy corto... 
y la denunciación se habrá acabado, 
y mi cólera, al desgastarse ellos."
(Isaías 10:24,25)


martes, 11 de abril de 2017

Luna del Memorial (Conmemoración)




Este es un poema que leí por primera vez en mi adolescencia. Pasan los años y sigue conmoviéndome igual… 
Para entonces a la Conmemoración le llamábamos Memorial…
Al fin no llueve por aquí y podremos observar con el corazón agradecido, esta:


Luna del Memorial


La milenaria luna que calca nuestras sombras,
vuelca una leve lámina de plata diluida
sobre la calle quieta, tendida a nuestros pies;
y la mente se interna en las épocas idas,
¡porque hoy es catorce de Nisán otra vez!

Caminaremos despacio, conversando en voz tierna,
para estirar el goce de la única fiesta.
Se habla de caras nuevas en el salón colmado,
del sentido de urgencia, del trabajo que resta,
de lo que prefiguran las sombras de pasado.

¡Cuánto significado tienen hoy los recuerdos!
- Un ángel que revista la nación retractora.
- Un pueblo que levanta la masa sin leudar.
- Un éxodo que empieza mientras Egipto llora.
- Y después, un ejército que se hunde en el mar!

Jehová cumplió con Abraham su amigo,
cuando fue su simiente a redimir.
Y esta histórica luna, como mudo testigo,
asomó su faz plena para verlos partir.

Después de quince siglos apareció el Mesías,
Cordero inmaculado que dividió dos eras
y dejó junto al río del tiempo su mojón.
Desde entonces su sangre, pura, imperecedera,
señala los dinteles de nuestro corazón.

El desierto del mundo es largo y fatigoso,
su sacerdocio, al frente, se ajusta a las pisadas
que él marcó en su carnal investidura,
pues Dios nos dio en Jesús representada
la dimensión cabal de su ternura.

Nuestra sinceridad, como el pan ácimo,
sin leudados dobleces se despliega.
Hierbas amargas de tribulaciones
son porción asignada con la entrega
de las más elevadas bendiciones.

Tajeando el espesor de las tinieblas
está el pilar de su presencia en fuego.
Marchamos por la senda angosta y recta
y queremos seguir sordos y ciegos
a todo lo que estorbe nuestra meta.

América jadea bajo una falsa calma.
Europa arrulla al vicio con un cantar obsceno.
Asia y África claman por arroz y paz.
Corre sangre en las tierras que pisó el Nazareno.
Donde hay banderas rojas Dios no se nombra más.

Ya Nisán y su luna volverán pocas veces
antes del día grande de la liberación,
cuando crucemos juntos, con temblorosas preces,
un “Mar Rojo” de sangre, llamado Armagedón.



Álef Guímel



Jehová bendiga todos los arreglos para disfrutar a pleno de esta Conmemoración, mientras abrazamos con el corazón y oraciones a cada uno de nuestros amados hermanos…aquí y en cada rincón del mundo, al lado de nuestros hermanos rusos, los de Eritrea y todos los que con inmenso esfuerzo, a veces por un aislamiento impuesto, observen con amor esta Conmemoración…




lunes, 10 de abril de 2017

Tu Hermoso y Amado Nombre



El 1 de Abril tuvimos nuestra Asamblea de Circuito “Cuidemos nuestro amor por Jehová”. El programa fue maravilloso, cada vez el esclavo fiel y discreto se esmera en prepararnos cuanta riqueza espiritual nutra nuestra fe y amor por nuestro Hacedor. 

Con la ayuda de Jehová pudimos estar presentes toda la familia, mis padres ya más limitados por la vejez y los dolores que la acompañan, estuvieron todo el programa, aunque mi mami  lamentó mucho no poder oír nada por su sordera. Ella usa audífonos en ambos oídos, y se compró unos auriculares muy sensibles que los hermanos de sonido amorosamente le conectan para que escuche, pero ya ni así pudo escuchar los discursos. 

Jehová en su gran bondad para conmigo, a pesar de no estar haciendo casi nada de todo cuanto quisiera, me ha permitido el privilegio de una entrevista en un discurso que presentó nuestro superintendente de circuito. Aunque estaba muy nerviosa porque temí no poder hablar claro por mi falta de aire, o de perder el hilo de lo estoy diciendo, (como me sucede últimamente), pero con la ayuda de Jehová pude expresarme con el corazón, porque era sobre algo de lo que amo hablar: Su Nombre y personalidad…

Les comparto aquí un video que grabó Waldo:


video


Fue una bendición y una caricia de Jehová que me permitiera alabarlo también de este modo en la congregación grande…
Intenté hacer un bosquejo inicial con las preguntas que el hermano haría, tratando de hilvanar las ideas…pero…sólo salió esto entonces:


Tu Hermoso y Amado Nombre


Me preguntaron cuándo
tu Nombre hermoso conocí,
y a amarlo llegué, más allá de conocerlo…
y los beneficios de tu persona conocer…
no sé si pueda en estos versos
expresar lo que por ti siento
y dar respuesta
a lo que me preguntaron de Ti.

Conocí tu Nombre
cuando aún no había nacido.
Debe haber una memoria lejana,
subconsciente, con tu Nombre
grabado en los recodos de la mente.

Al ir creciendo contigo,
fui conociéndote más,
amado Padre y Amigo.
Al andar a tu lado, en el día a día,
tu presencia siempre real
ante la belleza de lo que has creado,
ante tu sagrada Palabra escrita,
o ante el dolor no expresado…
fue entretejiendo de a poco
esta amistad con quien eres:
el Supremo Hacedor de la vida
en su pleno esplendor.
Todo lo has hecho Tú,
desde galaxias insondables
hasta la belleza oculta plasmada
en las rocas guardadas
en las entrañas de la Tierra.

¿Cómo no amarte, bendito Dios?
Eres el sentido y la razón de cuanto existe,
de la vida nuestra que vivir nos permites.
En ti están todas las respuestas,
no hay pregunta alguna
en nuestra inquisitiva mente,
que no tenga la respuesta exacta,
sencilla y exquisita a la vez…
Claro…Tú todo lo sabes pues
por tus manos fuimos formados.

La vida no es ahora tal cual
en un principio te propusiste.
sólo es cuestión de  tiempo,
de breve tiempo,
para que retome su brillo.
Y aún ahora, ante el dolor inmenso,
ante el sinsentido del obrar
humano que te da la espalda…
tú tienes la respuesta, del por qué,
y el hasta cuándo…

Eres Ancla y eres Faro.
No hay niebla, tormenta
ni ciclón que en nuestra vida arrecie
en la que Tú no puedas sostenernos,
asidos fuertemente en tus brazos eternos…

Por tu luz podemos ver más allá del dolor.
Por tu Hijo amado, tu más grande regalo,
ya vislumbramos ese cielo diáfano y azul
sobre esta tierra majestuosa, vestida de Paraíso,
de colores plena, de flores cubierta…
tú nos has dado la garantía,
tu propósito eterno sin falta cumplirás
por amor a tu Gran Nombre
y porque no olvidas a tus siervos amados jamás.



Nancy
21-1-17









jueves, 16 de marzo de 2017

24 años caminando descalza entre espinas y flores



15 de Marzo de 2017


24 años. Ése es el tiempo que ha pasado desde que comenzamos a recorrer este camino sin retorno. Nunca más nada sería “normal”. Modificó nuestra vida, rutina, proyectos, expectativas. Empezamos a buscar respuestas, que hasta ahora no aparecen, porque simplemente no está en poder del hombre devolver lo que se ha perdido.

Es una fecha representativa. Sólo como para tener un referente en el tiempo. No hay una fecha exacta, al menos nosotros, simples mortales, no podemos saber en qué momento preciso comenzó a destruirse lenta, insidiosa y calladamente mi organismo por dentro.

Pero es la fecha en que hicimos la primera consulta por este universo de síntomas tan extraños, sin sentido ni causa aparente, que me mantienen al filo del abismo hasta hoy. No es dramática la descripción. Es real. Lamentablemente. 

Hablo en plural porque estas enfermedades no me afectaron sólo a mí. Sí, menos mal que sólo yo enfermé. Pero toda la familia sufre los embates emocionales, las pérdidas, la incertidumbre y hasta apuros económicos que imponen.

Cuando miramos hacia atrás, se hace difícil ver cómo superamos tantos obstáculos. Cómo se abrieron tantas salidas. Cómo se pudo seguir. Cómo se acomodaron las cargas. Cómo sigo viva. Sólo hay una respuesta: “Oh Jehová, has hecho subir mi alma del Seol mismo; me has mantenido vivo, para que no baje al hoyo.” (Salmo 30:3) 

He estado muy angustiada estos días. Siempre preguntando si lo que estoy dando es realmente todo lo que puedo dar, sin retaceos. Jamás ni siquiera pensar en la enfermedad como excusa para no dar más. Jehová lo sabe. Y se hace tan difícil el equilibrio. Cuando el corazón y la mente luchan por seguir y tratar de mantener un paso al que simplemente el cuerpo no puede mantener. 
He llorado mucho. Ya no mis pérdidas. Ya las lloré a su tiempo. Ya hice mis duelos. Sino por saber, como dice la canción: “quiero examinarme, lograr descubrir, si estoy alcanzando lo que esperas de mi”.

A veces se recrudece esa interrogante, cuando sin querer, y con la mejor intención, alguien quiere ayudarme a hacer algo que anhelo pero a lo que sencillamente mis fuerzas y lacerado cuerpo…no dan…
Es comprensible, estas enfermedades no son evidentes a simple vista, salvo por alguna que otra cosa. Uno puede presentar un aspecto saludable…y sin embargo, por dentro el cuerpo está corroído sin retorno (en este sistema). 

Si a eso le sumamos una sonrisa de oreja a oreja, pintura en los labios (el único cosmético que tolera aún mi piel), vestido arreglado, colores alegres, aros y algún detalle que ayude a verse bien…nadie sospecharía que me muero de dolor por dentro, todo el tiempo, que no puedo respirar y me falta el aliento hasta para hablar, que no me sostengo en pie, y este agotamiento extremo no me deja ni hacer la más simple tarea, que me cuesta pensar, y que me pierdo…esas cosas no se ven…sólo se ve lo que Jehová me permite aún ser…una vasija de barro feliz y agradecida por el tesoro valioso que nos permite albergar por dentro, por el rescate pagado, por la esperanza cierta, por el futuro eterno ya libre de lamentos…

Hoy justo me tocaba consulta con un médico que me trata desde los primeros años de este recorrido. Fue honesto. Lo que dijo quizás a otros les pudiera poner mal. A mí en cierto modo, me consoló. Luego de leerle algunos síntomas que anoté para no olvidar, dijo: 
“Vos sos una mujer fuerte. Siempre vas a seguir tirando para adelante. Pero el cuerpo no da. Ahora el Takayasu no está activo, pero las lesiones están. No va a volver a ser como antes. Es tiempo de tratar de “yapar” (reemplazar por By Pass) las arterias que ya no están. No tenés pulso en los brazos, ni en las piernas. No podés sostenerte. Por fuera te ves fuerte, sos una mujer fuerte, pero por dentro estás sufriendo. Tenés una Miastenia intratable, quizás en algún país, en algún momento haya algo, algún protocolo para experimentar con vos. Sólo podemos tratar de disminuir el dolor de la Fibromialgia, a ver si probamos con este remedio...”
Me sentí tan comprendida. Se me llenaron los ojos de lágrimas, pero no quería llorar porque no iba a poder seguir hablando.Y ya para ese tiempo mi voz era muy bajita.
Fue una respuesta. A lo que me preguntaba…si quizás podía tratar de esforzarme por hacer más…

Creo que es momento de permitirme disfrutar este tiempo extra que estoy viviendo, sin sentirme culpable por no poder hacer cuánto quisiera, o de preocuparme si tal vez no me comprendan y esperen más de mi, y sin dejar de dar cuanto tengo, mis escasas monedas de poco valor…

Inmensamente agradecida por cada instante, por cada alegría que aún en estas circunstancias, nos da la vida, como caricia de Jehová, para seguir aguantando. 
Por la risa de Jaelita. Por su vocesita llenando los rincones. 
Por ver feliz a mi hija junto a su esposo, fortaleciendo su nido. Por tener a mis padres, aún envejecidos, pero fieles en su amor a Jehová. 
Por mi compañero amado, por sus esfuerzos diarios, por su cuidado, por poder aún sostener su mano…por seguir juntos con los ojos fijos en el alto cielo…
Por tener amigos y hermanos amados, aquí, alrededor, y en el mundo entero…
Por poder vislumbrar ya lo que esperamos…
Por todas la ayudas, inmensas, invaluables, que nos da el esclavo fiel y discreto bajo la guía del Amo, para encontrar ánimo y consuelo al alcance de la mano, todo el tiempo.

Puesto todo en la balanza, 
el dolor, las pérdidas, 
el rescate, la esperanza, la fe, el amor…
pesa más lo eterno que no vemos 
que las espinas que por ahora hieren…


“Son los hechos de bondad amorosa de Jehová 
el que no nos hayamos acabado, 
porque sus misericordias ciertamente no terminan. 
Son nuevas cada mañana. Es abundante tu fidelidad.
 “Jehová es la parte que me corresponde —ha dicho mi alma—, 
por eso mostraré una actitud de espera por él.”
(Lamentaciones 3:22-24)