
Hoy quiero presentarles a dos columnas y apoyo en mi vida: mis padres. Son tantas las cosas que tengo que agradecerles, que necesitaría unos cuantos libros…y aún así no alcanzarían…Así es que este comentario sólo intentará describir a grandes rasgos un poquito a estos gigantes en los afectos.
Expresar los sentimientos no es precisamente el fuerte de papá. Una infancia dura, trabajando al lado de su padre “mientras todavía era de noche” y la luna besaba los cañaverales al tiempo de la zafra (la cosecha de la caña de azúcar), son algunas cosas que marcaron su carácter. Dejó ese paisaje tan hermoso del campo siendo adolescente, y se vino solo a la ciudad, consiguió un buen trabajo que le permitió traer de a poco a sus padres y hermanos, y echó raíces nuevas a más de 100 km de su Marapa natal.
Pero tiene su manera de expresar su cariño y siempre se encargó de que no nos falte el cuidado que precisábamos, en especial en la parte médica…pobre!!...siempre le dimos trabajo en ese tema. Y fueron tantas las veces que, cuando era chica, me alzaron envuelta en alguna frazada para llevarme en un auto, bajo la lluvia, de madrugada y ver algo que me salve en alguna crisis grave de asma (plaga que compartimos también con mi mami, hermana y sobrino. Ahora ya no tengo asma….al menos una menos!!...valga la redundancia).
Él se puso de parte de Jehová 15 años después que mi mami, se bautizó durante la proscripción, en Octubre de 1977 y desde entonces, puso las manos al arado y ha seguido fiel en medio de tantas adversidades que nos tocó pasar, hasta ahora. Se llama José y es carpintero.Tiene 75 años.Y aunque todos cooperamos, él principalmente se encarga de limpiar la casa, ya que mi mami está muy delicadita, y el resto de la familia se distribuye los quehaceres.Pero ya se cansa mucho al andar…me da pena cuando lo escucho qué no entiende por qué los zapatos se han vuelto tan pesados de pronto…
Mi mami es todo un personaje...y muy conocida y reconocida por todo el mundo por estos lares, dentro y fuera de la congregación. Durante décadas atendió su peluquería y se ganó el cariño de todas las personas con las que trató. Y en la congregación es conocida no sólo porque lleva tantos años en la verdad (se bautizó en Agosto de 1962), sino porque siempre fue ultra hiperactiva en todo…y en el ministerio también. Trabajadora incansable en las asambleas...desde la misma semana en que conoció la verdad…siempre generosa, hospitalaria y cariñosa, supo llegar al corazón de tantas personas que ayudó a ponerse de parte del Dios Altísimo y de todos los hermanos.Pero su vida nunca fue fácil. Desde el mismo momento en que nació, el dolor y la adversidad han sido una constante en su vida, en todos los aspectos…hasta ahora. Tiene 76 años y unas 30 cirugías por distintos problemas de salud, de los cuales uno de los más graves es una Oteomielitis en el maxilar superior izquierdo.En el Anuario del 2001 se menciona una breve experiencia que ella relató ( véase *** yb01 págs. 168-169 República Argentina ***… Nérida de Luna es mi Ma…).
Son muy estudiosos y el mantener la mente llena pensamientos espirituales, a pesar de las limitaciones de la edad, es una de las cosas que los sostienen. Los domingos por la tarde preparan todo el material asignado para las reuniones de la semana. Temprano nomás, mamá prepara todo y tapa la mesa con la literatura asignada….un “breve” estudio que comienza a las 16 hs y se prolonga unas 4 o 5 hs, con merienda intercalada a modo de recreo. Mi papi se cansa más…pero ella siempre se encarga de que terminen con lo que se habían propuesto.
Para ellos como padres han sido muy difíciles estos años al ver a su hija tan enferma, y mamá no puede verme con la máscara para respirar sin quebrarse y llorar, trata de disimular, sale rapidito de la habitación y se va con la voz entrecortada. Y bueno…es mamá…
Una historia muy bonita y a la vez, cargada de emoción, es la de su amistad con quien la llevó al bautismo, (a ella, mi hermana, Graciela, y a mi): Helen Wilson, nuestra querida “Tía Elenita”, una misionera muy amada de la primera clase de Galaad. Se hicieron las mejores amigas y compañeras de toda la vida. Jehová amorosamente hizo provisión para nuestras queridas “chicas misioneras” cuando los años hicieron sentir su peso, y al tiempo oportuno, luego de décadas de fiel servicio en Tucumán, cambiaron su hogar misional por el Hogar Betel, en Buenos Aires, a más de 1.000 km de aquí.
Pero el amor que sembraron Helen, Edith y Sophie, quien por ahora descansa hasta el paraíso, no se olvida, sigue intacto y hasta más profundo con el paso del tiempo.
No hace mucho, en uno de esos episodios en los que mamá se agrava, no dejaba de hablar de la Tía Elenita y lloraba todo el tiempo…la nostalgia pesaba fuerte en su corazón. Pero estamos tan lejos…no podemos llevarla a que la visite en Betel, y aún si se pudiera, los años le robaron los recuerdos a la tía Elenita y no podrían evocar los viejos tiempos, los recuerdos queridos de toda una vida.
A pesar de todo, la última vez que fuimos a Buenos Aires por cuestiones médicas, como cada vez, fuimos a Betel. La tía Elenita logró reconocerme al nombrarle a mi mami: “ Soy Nancy, la hija de Nery…de Tucumán….”
- ¿Nery?...dijo, mientras se tocaba el cabellito…-” My best friend!”, dijo en su inglés natal…y sus ojitos azules se llenaron de lágrimas….y lloramos todos!
Fue evocando ese momento como escribí para ellas:
Amistad sin Tiempo…
Déjame contarte una dulce historia,
Helen dejó su tierra y sus parientes
Al otro lado del mundo,
Nery arreglaba el cabello de su misionera amiga,
Los años y las décadas han pasado,
“¡Mi mejor Amiga!”, exclamó entre sollozos
Nery está muy lejos,
¡Me quedé con esta opresión tan grande en el pecho!
Probablemente no vuelvan a verse de este lado del Paraíso.
Gracias Jehová por tu Amor Leal,
Y Tú, con amor respondes:“
“Aun hasta la vejez [de uno] yo soy el Mismo;
Gracias Amado Padre, por tu promesa de cuidar
A mi Madre y a la Tía Elenita,
Dáleth
18 de Abril de 2007
** Las Profecías de Isaías, tomo 2, pág. 97, párrafo 7
Bueno…así les presenté no sólo a mis padres, sino también a otros afectos que dejaron huella en lo que uno es.
Por la mañana tempranito, mientras aún estoy con la luz apagada y se escuchan los pasos inconfundibles de mamá, y por atrás un pequeño regaño de mi papi: “¡Deje dormir Señora…deje dormir!”….sonrío solita y doy gracias por otro día…todo está bien…todos están bien…
Un abrazo con amor fraternal
Nancy
Expresar los sentimientos no es precisamente el fuerte de papá. Una infancia dura, trabajando al lado de su padre “mientras todavía era de noche” y la luna besaba los cañaverales al tiempo de la zafra (la cosecha de la caña de azúcar), son algunas cosas que marcaron su carácter. Dejó ese paisaje tan hermoso del campo siendo adolescente, y se vino solo a la ciudad, consiguió un buen trabajo que le permitió traer de a poco a sus padres y hermanos, y echó raíces nuevas a más de 100 km de su Marapa natal.
Pero tiene su manera de expresar su cariño y siempre se encargó de que no nos falte el cuidado que precisábamos, en especial en la parte médica…pobre!!...siempre le dimos trabajo en ese tema. Y fueron tantas las veces que, cuando era chica, me alzaron envuelta en alguna frazada para llevarme en un auto, bajo la lluvia, de madrugada y ver algo que me salve en alguna crisis grave de asma (plaga que compartimos también con mi mami, hermana y sobrino. Ahora ya no tengo asma….al menos una menos!!...valga la redundancia).
Él se puso de parte de Jehová 15 años después que mi mami, se bautizó durante la proscripción, en Octubre de 1977 y desde entonces, puso las manos al arado y ha seguido fiel en medio de tantas adversidades que nos tocó pasar, hasta ahora. Se llama José y es carpintero.Tiene 75 años.Y aunque todos cooperamos, él principalmente se encarga de limpiar la casa, ya que mi mami está muy delicadita, y el resto de la familia se distribuye los quehaceres.Pero ya se cansa mucho al andar…me da pena cuando lo escucho qué no entiende por qué los zapatos se han vuelto tan pesados de pronto…
Mi mami es todo un personaje...y muy conocida y reconocida por todo el mundo por estos lares, dentro y fuera de la congregación. Durante décadas atendió su peluquería y se ganó el cariño de todas las personas con las que trató. Y en la congregación es conocida no sólo porque lleva tantos años en la verdad (se bautizó en Agosto de 1962), sino porque siempre fue ultra hiperactiva en todo…y en el ministerio también. Trabajadora incansable en las asambleas...desde la misma semana en que conoció la verdad…siempre generosa, hospitalaria y cariñosa, supo llegar al corazón de tantas personas que ayudó a ponerse de parte del Dios Altísimo y de todos los hermanos.Pero su vida nunca fue fácil. Desde el mismo momento en que nació, el dolor y la adversidad han sido una constante en su vida, en todos los aspectos…hasta ahora. Tiene 76 años y unas 30 cirugías por distintos problemas de salud, de los cuales uno de los más graves es una Oteomielitis en el maxilar superior izquierdo.En el Anuario del 2001 se menciona una breve experiencia que ella relató ( véase *** yb01 págs. 168-169 República Argentina ***… Nérida de Luna es mi Ma…).
Son muy estudiosos y el mantener la mente llena pensamientos espirituales, a pesar de las limitaciones de la edad, es una de las cosas que los sostienen. Los domingos por la tarde preparan todo el material asignado para las reuniones de la semana. Temprano nomás, mamá prepara todo y tapa la mesa con la literatura asignada….un “breve” estudio que comienza a las 16 hs y se prolonga unas 4 o 5 hs, con merienda intercalada a modo de recreo. Mi papi se cansa más…pero ella siempre se encarga de que terminen con lo que se habían propuesto.
Para ellos como padres han sido muy difíciles estos años al ver a su hija tan enferma, y mamá no puede verme con la máscara para respirar sin quebrarse y llorar, trata de disimular, sale rapidito de la habitación y se va con la voz entrecortada. Y bueno…es mamá…
Una historia muy bonita y a la vez, cargada de emoción, es la de su amistad con quien la llevó al bautismo, (a ella, mi hermana, Graciela, y a mi): Helen Wilson, nuestra querida “Tía Elenita”, una misionera muy amada de la primera clase de Galaad. Se hicieron las mejores amigas y compañeras de toda la vida. Jehová amorosamente hizo provisión para nuestras queridas “chicas misioneras” cuando los años hicieron sentir su peso, y al tiempo oportuno, luego de décadas de fiel servicio en Tucumán, cambiaron su hogar misional por el Hogar Betel, en Buenos Aires, a más de 1.000 km de aquí.
Pero el amor que sembraron Helen, Edith y Sophie, quien por ahora descansa hasta el paraíso, no se olvida, sigue intacto y hasta más profundo con el paso del tiempo.
No hace mucho, en uno de esos episodios en los que mamá se agrava, no dejaba de hablar de la Tía Elenita y lloraba todo el tiempo…la nostalgia pesaba fuerte en su corazón. Pero estamos tan lejos…no podemos llevarla a que la visite en Betel, y aún si se pudiera, los años le robaron los recuerdos a la tía Elenita y no podrían evocar los viejos tiempos, los recuerdos queridos de toda una vida.
A pesar de todo, la última vez que fuimos a Buenos Aires por cuestiones médicas, como cada vez, fuimos a Betel. La tía Elenita logró reconocerme al nombrarle a mi mami: “ Soy Nancy, la hija de Nery…de Tucumán….”
- ¿Nery?...dijo, mientras se tocaba el cabellito…-” My best friend!”, dijo en su inglés natal…y sus ojitos azules se llenaron de lágrimas….y lloramos todos!
Fue evocando ese momento como escribí para ellas:
Amistad sin Tiempo…
Déjame contarte una dulce historia,
de lazos forjados en esta mundial hermandad,
del fruto del dar generoso al impartir la verdad.
Helen dejó su tierra y sus parientes
en el gran país del Norte.
Llena de amor por el Dios eterno,
fue parte de las primicias de Galaad,
de la primera clase de esa bendita Escuela
que esparció su bálsamo
sobre las ovejas que desparramadas estaban,
buscando a tientas a su Pastor.
Al otro lado del mundo,
en un rinconcito del cono sur,
Nery llevaba una vida sencilla, de lucha,
trabajo, y marcada por toda gama de dolor.
Ella también recibió el bálsamo de Galaad
cuando Helen, con manos generosas,
colmadas de semillas del Reino,
entró en su hogar, a su familia…y a su vida.
Forjaron una amistad tan noble, tan sólida…
Forjaron una amistad tan noble, tan sólida…
maestra y estudiante,
compañeras de un fiel ministerio…
amigas de toda la vida.
Nery arreglaba el cabello de su misionera amiga,
un privilegio que su profesión le daba.
Y entre sus manos vio tornarse
la rubia cabellera en frágiles hilos de plata.
Los años y las décadas han pasado,
como hojas de otoño llevadas en el viento.
Los más de ochenta años de Helen
le robaron los recuerdos, la memoria y las vivencias.
Jehová cuida tiernamente de ella
en su Majano de Testimonio,
más de doscientos hermanos colman de amor su vejez.
Los nombres y los rostros no le acercan recuerdos…
pero el nombre de Nery sí…
sus ojitos azules se llenaron de lágrimas al oírlo,
mientras tocaba su cabello…
sí, pudo recordar a su amiga, su peluquera de tantos años…
“¡Mi mejor Amiga!”, exclamó entre sollozos
en su lengua materna.
La mente falla y olvida, pero no el corazón.
Nery está muy lejos,
pero más de mil kilómetros no apagan una amistad.
Esta mañana me recosté a su lado,
dormitaba en su lecho de enfermedad.
Puso una mano en mi hombro y de pronto preguntó:
“¿Qué hará Elenita?”…
Le dije que está bien cuidada,que Jehová y Betel la miman…
suspiró hondo y se durmió de nuevo.
¡Me quedé con esta opresión tan grande en el pecho!
¡Cuánto duele la vejez de los que amamos!
Sus dolores, su memoria ausente…
¡Y cuántas cosas tengo que agradecerles!
Una me dio la vida y la otra me llevó al bautismo.
Probablemente no vuelvan a verse de este lado del Paraíso.
Pero su amistad sin tiempo perdura
como dulce fragancia en el ayer, el hoy…
y el futuro eterno que amanece ante nuestros ojos.
Gracias Jehová por tu Amor Leal,
por no olvidar a los que gastaron sus años
amándote hasta el final.
Ellos, al igual que el salmista te dejan su oración:
“No me deseches en el tiempo de la vejez;
justamente cuando mi poder está fallando, no me dejes”
(Salmo 71:9)
Y Tú, con amor respondes:“
¿Puede una esposa olvidarse de su niño de pecho,
de modo que no tenga piedad al hijo de su vientre?
Hasta estas mujeres pueden olvidar;
no obstante, yo mismo no me olvidaré de ti.”
(Isaías 49:15)
“Aun hasta la vejez [de uno] yo soy el Mismo;
y hasta la canicie [de uno] yo mismo seguiré soportando.
Yo mismo ciertamente actuaré,
para que yo mismo pueda llevar y para que
yo mismo pueda soportar y suministrar escape.”
(Isaías 46:4)
Gracias Amado Padre, por tu promesa de cuidar
a tus siervos en su vejez. **
“Porque Dios no es injusto para olvidar
“Porque Dios no es injusto para olvidar
la obra de ustedes y el amor que mostraron
para con su nombre, por el hecho de que
han servido a los santos y continúan sirviendo.”
(Hebreos 6:10)
¡Amado Dios, dános las fuerzas para aguantar cada día,
¡Amado Dios, dános las fuerzas para aguantar cada día,
permítenos adorarte por la eternidad!
A mi Madre y a la Tía Elenita,
Con profundo amor y gratitud
Dáleth
18 de Abril de 2007
** Las Profecías de Isaías, tomo 2, pág. 97, párrafo 7
Bueno…así les presenté no sólo a mis padres, sino también a otros afectos que dejaron huella en lo que uno es.
Por la mañana tempranito, mientras aún estoy con la luz apagada y se escuchan los pasos inconfundibles de mamá, y por atrás un pequeño regaño de mi papi: “¡Deje dormir Señora…deje dormir!”….sonrío solita y doy gracias por otro día…todo está bien…todos están bien…
Un abrazo con amor fraternal
Nancy